Un informe revela que el 57% de empleadas del hogar migrantes sufre acoso en el trabajo

Silvia Villalba y Marta Ruiz durante la presentación del informe ayer en el Palau Ducal. / r. e.
Silvia Villalba y Marta Ruiz durante la presentación del informe ayer en el Palau Ducal. / r. e.

El análisis de la Compañía de Jesús señala que en España las mujeres aceptan «condiciones indignas porque sienten que no tienen opción»

ROCÍO ESCRIHUELA GANDIA.

Un informe elaborado por el Servicio Jesuita al Migrante ha dejado al descubierto los graves problemas que sufren las mujeres extranjeras que trabajan como empleadas del hogar en España, tanto en tareas de limpieza como de cuidado de personas. 'Visibilizar lo invisible', de la Compañía de Jesús presentado ayer en el Palau Ducal, revela que el 57% de mujeres migradas sufren acoso en el trabajo.

Unas conclusiones que son fruto de más de un centenar de encuestas realizadas entre junio y agosto de 2017 a trabajadoras del hogar y cuidados, tanto externas como internas, de origen extranjero. El 89% de las entrevistadas proceden de América Latina y más del 50% llevan al menos 10 años residiendo en España.

El resultado del análisis pone de manifiesto las condiciones a las que se enfrentan a diario estas mujeres que han llegado a nuestro país en busca de mejores condiciones de vida. De hecho, más del 85% asegura que su intención es quedarse en España.

Entre las cifras que revela el documento del Servicio Jesuita al Migrante destaca que más de la mitad han sufrido acoso en el trabajo. Las mujeres diferencian entre hostigamiento moral, laboral y sexual. Las afectadas han relatado que en ocasiones sufren «descalificaciones o comentarios ofensivos que suben de tono hasta convertirse en insultos». El informe destaca un testimonio donde una de las mujeres afirma que «muchas veces creo que me han tratado como si fuera inculta o ignorante por el hecho de ser extranjera y no conocer bien el idioma».

Además, añaden que reciben comentarios que desmerecen el trabajo realizado o les engañan sobre las condiciones laborales. Entre las situaciones de acoso sexual, las trabajadoras han explicado que lo han sufrido mediante «expresiones verbales constantes por parte del varón cuidado, o manoseos y exigencias de que le diera masajes».

Y es que el acoso sexual también está presente cuando responden la pregunta de si se han visto obligadas a realizar algún trabajo que no les corresponde. Ante esta situación también las migrantes hablan de limpiar en lugares distintos a los convenidos o desplazarse a otros lugares, además de añadir tareas que implican un trabajo excesivo o sin las condiciones adecuadas, y atender a personas distintas para las que se les contrató.

Ayuda económica

Los resultados también dejan patente que las migrantes que trabajan como empleadas del hogar «normalizan condiciones de trabajo indignas, que aceptan porque sienten, no tener opción». Y es que la gran mayoría han llegado hasta España por razones económicas, por la situación política o la falta de futuro. También insisten en las entrevistas que su voluntad es ayudar a las familias con una aportación económica para mantenerlas o pagar los estudios de hijos o hermanos y cubrir gastos médicos.

También, destaca la investigación que algo más del 50% de trabajadoras no tiene contrato escrito y a más de un tercio no les pagan la Seguridad Social. Además, un 67% de las encuestadas cree que el salario es injusto.

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