El hospital implanta un sistema que mejora la seguridad en las transfusiones de sangre

Entrada principal del hospital Francesc de Borja de Gandia. / c. l.
Entrada principal del hospital Francesc de Borja de Gandia. / c. l.

El área de Hematología aumenta el control del proceso con un registro informatizado con la identificación mediante códigos de barras

REDACCIÓNGANDIA.

El hospital Francesc de Borja de Gandia, a través del servicio de Hematología y con la colaboración de profesionales de enfermería del centro, ha puesto en marcha un sistema para mejorar la seguridad y el control en el proceso de transfusión sanguínea.

Se trata de un registro informatizado basado en la identificación mediante códigos de barras de todos los actores y elementos implicados en este proceso: profesionales, pacientes, muestras sanguíneas, documentación y hemoderivados.

De ese modo, el sistema monitoriza en tiempo real todas las fases de la transfusión a través de un registro informatizado desde el momento en que se solicita la transfusión hasta la misma transfusión, pasando por la extracción de la muestra, su recepción y la selección del hemoderivado.

Para ello, se dispone de pulseras para pacientes, etiquetas con códigos de barras y un dispositivo PDA con un software de gestión de datos. Este sistema se utiliza en todas las unidades de hospitalización por parte de los profesionales, que han sido formados específicamente para ello.

Desde el área de salud han explicado el funcionamiento del mismo que se desarrolla en diferentes fases. Primero, cada profesional ha de identificarse con su correspondiente nombre de usuario y contraseña. A continuación, 'lee' electrónicamente mediante la PDA el SIP de la pulsera del paciente, el código específico del documento de petición de la transfusión, el código de la pulsera del paciente y el del tubo de la muestra extraída.

Lectura de códigos

Cuando comienza el proceso de la transfusión se procede del mismo modo 'leyendo' los códigos correspondientes de la bolsa del Banco de Sangre y, de nuevo, de la pulsera del paciente, y, a continuación, se introducen las constantes vitales del paciente que se solicitan.

Este proceso se repite cuando finaliza la transfusión, y concluye con una valoración del profesional, que puede indicar si la transfusión es correcta, si ha sido interrumpida o si ha provocado alguna reacción como escalofríos, dolor en el punto de inyección o náuseas, registrando todo ello en una base de datos.

Además de ello, el hospital Francesc de Borja también ha implantado la petición electrónica de la transfusión, de manera que el personal facultativo que la solicita evita hacerlo a mano y llevarlo al área de Hematología para comenzar el proceso. Así, con la informatización de la petición también mejora la eficacia del proceso y se evitan posibles errores de transcripción.