El hospital de Gandia mejora la estancia de los pacientes en la UCI

La madre con el recién nacido en la UCI del hospital Francesc de Borja de Gandia. / lp
La madre con el recién nacido en la UCI del hospital Francesc de Borja de Gandia. / lp

La Unidad de Cuidados Intensivos permite nuevos horarios más flexibles y el contacto directo de la madre con su recién nacido

IÑAKI LÓPEZGANDIA.

El hospital Francesc de Borja de Gandia incorpora nuevas medidas en su Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) para mejorar la estancia de los pacientes. Una de las medidas ha sido el acondicionamiento de una habitación individual separada del resto de las camas para el acompañamiento en duelo, así como para aquellos pacientes que están esperando a la implantación del marcapasos, de manera que en ese tiempo previo a la intervención puedan estar junto a sus familiares.

Otra de las medidas adoptadas es la posibilidad de que las madres que acaban de dar a luz y que, por complicaciones en el parto, hayan ingresado en la UCI, puedan mantener el contacto con el recién nacido, siempre y cuando no haya ningún impedimento de tipo clínico. Según detalló el propio hospital, esto no solo es positivo para el bebé, sino que además reduce el estrés y la ansiedad de la madre, lo que favorece su recuperación.

Además de ello, el hospital ha instalado en esta área cortinas para separar las camas con el fin de preservar la intimidad de los pacientes. Esta, junto con la instalación de relojes, era una de las peticiones que, tanto los propios pacientes y sus acompañantes como los profesionales de la UCI demandaban.

Las horas de las visitas también se adaptan a las novedades. Aunque se mantiene el horario fijo habitual, de 7.30 a 8, de 13 a 14 y de 19.30 a 20.30 horas, cabe la posibilidad de permitir la visita fuera de estos en caso de que no sea posible ajustarse a los mismos.

Cuando un paciente ingresa en la UCI, sus familiares reciben un folleto informativo con indicaciones y recomendaciones para un correcto funcionamiento de la sala.

En el folleto también se recuerda que, si el estado del enfermo lo permite, puede disponer de libros, revistas o una radio con auriculares, así como otros útiles de aseo personal.

Las medidas renuevan también que en el caso de que el paciente no pueda comunicarse verbalmente con los profesionales sanitarios, existe a su disposición carteles en varios idiomas que indican, mediante una o dos palabras y un dibujo o símbolo correspondiente las posibles necesidades del paciente en ese momento.

El uso del teléfono móvil por parte de pacientes y familiares también se ha flexibilizado y se permite en determinadas ocasiones, siempre que no interrumpa el trabajo de los sanitarios ni moleste al resto de usuarios.

El centro sanitario informó que su servicio de Medicina Intensiva continuará trabajando para seguir adoptando nuevas medidas para continuar avanzando en el tema de la humanización del área en beneficio de pacientes, acompañantes y personal sanitario.