Gandia pone en valor el legado de Jose Pedro García en la Fundación Espurna

Jose Pedro García con Morant, González y chicos de Espurna. / à. o.
Jose Pedro García con Morant, González y chicos de Espurna. / à. o.

El Ayuntamiento inicia los trámites para que el presidente de la entidad sea nombrado Hijo Adoptivo de la Ciudad Ducal a título póstumo

ROCÍO ESCRIHUELA GANDIA.

El legado de Jose Pedro García Canet en Gandia quedará para siempre reflejado en el título de Hijo Adoptivo a título póstumo que pretende otorgarle el Ayuntamiento. Así lo anunció ayer el Consistorio que con esa distinción pretende poner en valor el trabajo que ha realizado durante años el fundador de Espurna que falleció el pasado 3 de febrero.

La alcaldesa Diana Morant trasladará hoy a la junta de portavoces la propuesta de este reconocimiento para su aprobación y después se iniciará el expediente. Una proposición que sin ninguna duda saldrá adelante dado el aprecio que en la capital de la Safor tienen todos hacia la persona de quien fue el 'alma máter' de la Fundación Espurna.

García Canet nació en Almoines en 1941 pero residió en Gandia. una ciudad en la que también vinculó su actividad profesional con la docencia. Fue profesor de Física y Química en el IES María Enríquez y estuvo ligado a diversos colectivos sociales, como a las Fallas, donde fue un histórico de la comisión de Màrtirs. También estuvo ligado a la política local. Fue candidato del Partido Demócrata Popular (PDP) a la alcaldía de Gandia. Esta formación se integró en el PP a nivel nacional. y más tarde fue edil con los populares.

Aunque para los vecinos de la Safor siempre será recordado por su trayectoria en Espurna donde realizó una labor encomiable. Una institución que hoy, 20 años después de su fundación, la forman 300 personas. La entidad se ha convertido durante estos años en referente de la Comunitat por la integración social y laboral de las personas con capacidades diferentes, para su inclusión y por su visibilidad.

Espurna tiene un centro especial de ocupación, viviendas tuteladas y el Restaurante Boga donde los integrantes de la fundación desarrollan su proyecto de vida de una manera digna. Será la segunda vez que el Ayuntamiento nombre a un Hijo Adoptivo a título póstumo. El primero fue el padre Vicente Faus.