Gandia ingresará 900.000 euros en los próximos años con la venta de 33 viviendas

Uno de los edificios del complejo residencial de Simancas en Gandia. / àlex oltra
Uno de los edificios del complejo residencial de Simancas en Gandia. / àlex oltra

El ejecutivo saca los pisos al mercado del alquiler y dará a los beneficiarios hasta siete años para comprar los inmuebles del residencial Simancas

Ó. DE LA DUEÑA GANDIA.

El gobierno de Gandia (PSPV y Més Gandia) quiere contribuir a descongestionar el sector del alquiler y facilitar la compra de una vivienda a los vecinos de la capital de la Safor que necesitan una casa. El ejecutivo sacará al mercado inmobiliario 33 pisos en régimen de alquiler con opción a compra. La previsión es ingresar cerca de 900.000 euros en los próximos años.

La singularidad de esta medida radica en que se trata de más de tres decenas de viviendas de un residencial donde el ejecutivo dispone de dos terceras partes de los inmuebles y hasta uno de los concejales del bipartito ha tenido que asumir la presidencia de la comunidad.

El complejo Simancas arrastra décadas de historia. Los bloques iniciales se construyeron en pleno franquismo, para dar respuesta a la necesidad de viviendas. El paso de los años hizo que la zona se degradara y la falta de servicios como ascensor y algunos problemas estructurales hizo que muchas viviendas se abandonaran o permanecieran cerradas.

Aún así decenas de vecinos permanecieron en sus casas hasta el año 2010, cuando el gobierno de José Manuel Orengo impulsó la demolición de los bloques y la creación de un centenar de viviendas en dos torres. La medida perseguía también crear espacios comunes, como una plaza y bajos para servicios vecinales del distrito.

La construcción de estos dos edificios rondó los siete millones de euros, con fondos municipales, del Consell y del Gobierno. Los propietarios también han colaborado en el coste del proyecto.

Pero la obra ha sido un verdadero calvario para los propietarios y para los distintos gobiernos de Gandia de las últimas legislaturas. Arrancó en 2010 y hasta 2018 han tenido que esperar los dueños de las casas para recibir las llaves. La constructora entró en concurso de acreedores y la actuación estuvo años paralizada, mientras tanto el Ayuntamiento pagaba el alquiler de los vecinos realojados.

Antiguos propietarios

El Ayuntamiento compró en los años previos a la obra aquellos pisos que los propietarios quisieron vender. Por tanto, ahora Gandia dispone de unos 60 inmuebles, mientras que sólo hay 43 en manos de antiguos vecinos. El ejecutivo no ha escondido nunca que parte de estas viviendas serían para uso municipal, alquiler u otros fines, pero siempre ha mantenido que no quería ser el propietario mayoritario en el sector.

Por este motivo, quiere vender una tercera parte del total, 33 pisos. «Hemos recibido la autorización de la Conselleria de Territorio», dijo el director general de Urbanismo de Gandia, Vicent Mascarell. Una decisión que se aprobó ayer en la Junta de Gobierno.

«Los pisos saldrán en régimen de alquiler con opción a compra y se priorizará el acceso a la vivienda a menores de 35 años y a personas empadronadas en Gandia», afirmó. El edil de Responsabilidad Social, Nahuel González, también apuntó que se tendrá en cuenta si es una familia monoparental, si se trata de personas con algún tipo de discapacidad o víctimas de violencia de género.

Los aspirantes abonarán una cantidad mensual, que se irá sumando. Lo que sí se sabe es que habrá un plazo máximo de siete años para formalizar la compra: «Desde el primer mes hasta siete años después se podrá pasar del alquiler a la propiedad». Las mensualidades serán de entre 200 y 240 euros y las viviendas costarán una media de 70.000 euros. Son de dos y tres habitaciones.

Esto supondrá un ingreso para Gandia de 900.000 euros durante años, quizá décadas. Este dinero irá al Patrimonio Municipal del Suelo o inversiones en propiedades, la ley impide que se destine a pagar deuda o préstamos.