La Font restaura Sant Miquel y confía en sacar a la luz frescos góticos en sus muros

Pórtico. En el porche de acceso a la ermita se han eliminado las vigas de madera, deterioradas con los años, y se están colocando otras nuevas, más resistentes a las inclemencias atmosféricas. / lp
Pórtico. En el porche de acceso a la ermita se han eliminado las vigas de madera, deterioradas con los años, y se están colocando otras nuevas, más resistentes a las inclemencias atmosféricas. / lp

El gobierno local destina 80.000 euros a recuperar la ermita del siglo XVI y destinarlo a usos culturales junto a Rafelcofer y L'Alqueria

Ó. DE LA DUEÑA LA FONT.

Las obras de rehabilitación y mejora de la ermita de Sant Miquel ya han arrancado. La Font d'en Carròs ha impulsado esta actuación con un montante de 80.000 euros. Las obras pretenden recuperar este edificio singular de la que fuera la Baronía del Rebollet, pero también se espera sacar a la luz frescos góticos en los muros del inmueble, propios del estilo mediterráneo.

Los primeros trabajos han permitido hallar algunos elementos, aunque por el momento no han podido ser catalogados. «A primera vista ha aparecido un zócalo que rodea todos los muros de la ermita, de un rojo almagro», indicaron desde el gobierno de La Font.

El templo está situado en el término de L'Alqueria de la Comtessa, pero históricamente ha sido propiedad de La Font. Pese a todo, es un inmueble que ha sido utilizado durante siglos por los vecinos de estas dos poblaciones y también por los de Rafelcofer.

Con la rehabilitación de la ermita, y tras la recuperación del edificio, se pretende destinarlo a actos de tipo cultural. «Estas actividades generarán una actividad económica, cultural y social entre los pueblos que constituían la antigua baronía: Rafelcofer, l'Alqueria y La Font». De hecho, se estudia que ejerza de polo cultural en torno a las tres localidades.

Siglos de historia

La ermita original se cree que fue construida en el siglo XVI, aunque ha sido modificada muchas veces, manteniendo el estilo gótico de planta cuadrada, propio de la Corona de Aragón. Se emplean técnicas artesanales y materiales tradicionales de las tipologías constructivas que se utilizaron en la construcción inicial, estando estos en armonía entre sí.

Con la intervención se mejora el patrimonio del edificio y del entorno donde se encuentra. Además, se están aportando materiales modernos para el aislamiento térmico y en la ventilación del edificio para evitar su deterioro. Algunos expertos entienden que es posible que en la pared de atrás de la ermita existan todavía restos de las pinturas góticas que adornaban la capilla antiguamente. Por tanto, se han tomado las precauciones necesarias para comprobar si todavía existen estos restos del retablo pintado de inspiración gótica que existía, además de reponer las piezas que faltan. La primera toma de contacto ha sacado a la luz «muestras de pintura religiosa», donde estaba el altar. De momento hay que seguir investigando por si hay otras abajo, ya que estas puede ser recientes. No están catalogadas.

Con esta obra se pretende solucionar las filtraciones de agua que se producen en la cubierta, sanear y asegurar la estabilidad de los elementos estructurales (paredes de carga, vigas de madera, etc.). El estado en el que se encuentran estos elementos revelan «que es urgente su intervención, ya que en este momento, tal como se encuentra el edificio, existe el riesgo de un deterioro irreversible», precisaron.

El proyecto está valorado en 80.000 euros. La obra ha sido subvencionada en un 75% por la Diputación de Valencia dentro del plan de obras de restauración para la conservación de bienes inmuebles de la provincia poseen valores histórico-artísticos. El otro 25% se aporta desde el Ayuntamiento de La Font d'en Carròs.