«Lo de la fase no tiene ni pies ni cabeza, parece que haya una mano negra»

El técnico Víctor Rubio dando instrucciones a sus jugadores durante un tiempo muerte de un partido de esta temporada. / natxo francés
El técnico Víctor Rubio dando instrucciones a sus jugadores durante un tiempo muerte de un partido de esta temporada. / natxo francés

Álvaro Peiró, presidente del Angels Vision, estalla y muestra su indignación por el desplazamiento, los entrenamientos y el horario de la fase final

S. ROCA GANDIA.

El UPB Gandia prepara todo el operativo para el desplazamiento a Algeciras. Horas de viaje en autobús, acomodo en el hotel, llegar a tiempo al entrenamiento y lidiar con un horario que parece un puñetazo en la cara. Imaginen a ese equipo llegando a las tantas para estar a las nueve de la mañana, seguramente sin entrenar, y afrontar un choque decisivo para el ascenso. De locos.

Y en esas están en el club, rumiando, como la mayoría de participantes, a quien se le ha ocurrido enviar a media España a jugar a la otra punta obviando primeros clasificados y centralidad geográfica.

El presidente del club Álvaro Peiró no escondió ayer su enfado: «Estamos disgustados por todo lo que ha pasado con la designación de la sede. Por la mañana se filtró a través de algunos medios que éramos sede y al cabo de unos días se vino todo abajo. No nos han gustado las formas sobre todo porque nuestra afición se merecía que organizáramos la fase».

La directiva del UPB Gandia explota ante las decisiones de la federación para afrontar el ascenso

Pero el máximo dirigente de la entidad gandiense fue más allá: «Parece que haya una mano negra después de todo lo que ha pasado esta temporada» en clara referencia al peculiar asunto de los extranjeros.

Sin embargo, Peiró prefiero no ahondar en el asunto: «No es momento de pensar en eso y sí en volcarnos en que los jugadores y cuerpo técnico tengan un buen desplazamiento, que no es fácil», apuntó el presidente.

Al máximo dirigente del club le enerva, eso sí, el asunto del horario: «Es que es de risa. Ayer llamé a la federación para que me explicaran este horario porque aún no sabemos a quien se le ocurre. Es ridículo. Y además los tres días».

La designación de la sede también es criticada: «Con todos los respetos a Algeciras, que ha sido tercero, entiendo que debería haber sido para un primero como Tarragona, Melilla o nosotros. Además el desplazamiento a Algeciras no es fácil y la verdad no lo entendemos», añadió Peiró.

Siete horas de viaje

Pero más aún ha crecido la indignación con el horario de los entrenamientos: «El desplazamiento es de aúpa. Más de siete horas de viaje que no sabemos a qué hora llegaremos. La mayoría de equipos llegaremos por la tarde noche y al día siguiente partido a las diez de la mañana. Lo mires por donde lo mires es un despropósito».

Eso sí, ayer la Federación acertó para rectificar: «Lo habían pensando tan mal, que ante el clamor de los equipos han tenido que cambiado el partido de los segundos previsto el domingo a las seis».