El edificio que llevó la modernidad a Beniopa

El constructor Josep Alandete y el arquitecto Fernando Mut visitan el resultado de la obra. En otra imagen los restos que se conservaron. / c.w./lp
El constructor Josep Alandete y el arquitecto Fernando Mut visitan el resultado de la obra. En otra imagen los restos que se conservaron. / c.w./lp

Gandia recupera la Quadra, una caballeriza de 1937 que sacó carros y equinos de las casas mejorando la higieneEl recinto se levantó en un terreno expropiado a la familia Caudeli, pasó a manos privadas y ahora el gobierno lo reconstruye para uso cultural y cívico

Ó. DE LA DUEÑAGANDIA.

El distrito de Beniopa de Gandia ha recuperado uno de los edificios que forman parte de su historia: La Quadra. Este recinto se construyó en el año 1937, con el fin de que todos los vecinos pudieran almacenar en él carros, utensilios destinados a la agricultura y que caballos y todo tipo de equinos descansaran y se alimentaran.

Todo esto supuso un cambio y una verdadera revolución en la que era fue una población independiente hasta el año 1965, ya que permitió sacar de las casas a los animales, mejorando así la calidad de vida y la higiene de todo un municipio. Beniopa era en aquel momento un pueblo cercano a Gandia, donde la agricultura y el campo servían de principales formas de sustento para buena parte de las familias.

La Quadra ha ido perdiendo, durante años, parte de su infraestructura, hasta que sólo quedaron unos pilares, un tramo del gran abrevadero y algunas vigas de madera.

Ahora, Gandia ha estrenado un nuevo edificio en esta parcela de cerca de 2.000 metros cuadrados. El nuevo inmueble es un centro cívico que acogerá todo tipo de actos. «Está destinado a las necesidades de Beniopa, al igual que el edificio original que se construyó hace casi 90 años», explicó ayer el vicealcalde y concejal de Urbanismo, Jospe Alandete.

Cuenta con varias naves y un patio. En una de sus alas se instalará la Escuela de Música de Beniopa. Las otras salas se destinarán a despachos de colectivos y a usos sociales y culturales. La obra ha tenido un coste de 630.000 euros a cargo del Plan Confianza del Consell.

El proyecto ha reproducido de forma bastante aproximada el edificio original y se han reformado el abrevadero, los pilares y las finas vigas de madera que aún se conservan. «Se ha restaurado de una forma cuidada para que estos elementos perduren en Beniopa y sirvan para mantener vivo el pasado de un pueblo», remarcó el vicealcalde de Gandia.

La Quadra marcó un antes y un después en un momento convulso de la historia de España. En el año 1936 se expropiaron los terrenos a la familia Caudeli y, apoyándose en leyes de la época, la Colectividad Confederal de Campesinos de Beniopa levantó este edificio.

La relevancia de la construcción viene dada por la racionalidad y la sencillez de la construcción. Se emplearon material «pobres», como relata el informe elaborado por el arquitecto municipal de Gandia, Fernando Mut, pero la obra «responde a una racionalidad perfecta, donde forma y función van indisolublemente unidos con apenas motivos superfluos ornamentales».

Durante varios años, coincidiendo con la Guerra Civil, la Quadra fue un o de los centros neurálgicos de Beniopa.

Esta instalación fue «pionera» en la Safor: «No hubo otro recinto de este tipo. Dio un paso adelante para ayudar a los agricultores y a las familias. Era una necesidad en la época y los campesinos de Beniopa fueron unos avanzados al crear un 'aparcamiento' fuera del núcleo urbano para los vehículos del momento y su tracción, la fuerza animal».

Esto permitió que decenas y decenas de familias evitaran el paso por el núcleo del hogar de carros y animales, con las defecaciones y las molestias que esto acarreaba. Sin duda marcó un antes y un después. Tras la guerra la propiedad mantuvo cierta actividad, pero con el paso de los años volvió a manos privadas.

En el año 2009, el gobierno adquirió el terreno y se vio obligado a recular en su proyecto de crear viviendas de protección oficial, ya que los vecinos de Beniopa querían recuperar la Quadra como símbolo de un pasado reciente que quieren mantener presente.