El derribo del hospital de Gandia está al 70% y el Consell ultima el proyecto del complejo sanitario

Uno de los pocos bloques del edificio que queda por derribar del antiguo hospital Francesc de Borja de Gandia. / r. escrihuela

El triturado de escombros en la zona de obra evita el paso de 600 camiones por el casco urbano con 30.000 toneladas de restos

ROCÍO ESCRIHUELAGANDIA.

El viejo hospital de Gandia está a punto de desaparecer al completo del entramado urbano de la ciudad para dar paso al nuevo complejo sanitario que será una realidad en 2022. Las obras de derribo del antiguo edificio están al 70% y el Consell comenzará ahora en septiembre a revisar el proyecto de ejecución del futuro centro sociosanitario, para que haya una continuidad entre la demolición y la nueva construcción, y no se retrase el inicio de la futura obra que será a finales de año o principios de 2020.

Así lo confirmó ayer la consellera de Sanidad, Ana Barceló, que visitó las obras junto a la alcaldesa Diana Morant, el vicealcalde y responsable de Urbanismo, Josep Alandete, y el edil Miguel Ángel Picornell. La consellera confirmó que la demolición, que se inició el pasado 4 de febrero, finalizará a principios de octubre, cumpliendo los plazos previstos.

Barceló insistió en que la idea desde el primer momento era que ambos proyectos, el de derribo y la construcción del nuevo recinto, fueran continuos y así será. La responsable de Sanidad afirmó que en septiembre se revisará el proyecto de ejecución para sacarlo a licitación, adjudicarlo e iniciar las obras «cuanto antes para que esté todo enlazado y no tengamos parado el proyecto en el tiempo». De ese modo, apuntó que el «compromiso con Gandia y las necesidades de la ciudad quedarán cumplidas».

Una actuación por la que mostró su satisfacción la alcaldesa de la Ciudad Ducal al comprobar que «la palabra dada por el gobierno del Botánico se está cumpliendo». «Es un día de alegría porque se están cumpliendo los plazos y los compromisos, así como los pronósticos económicos y vamos a ceñirnos a lo que estaba previsto». Morant, además quiso destacar la profesionalidad de la empresa que se ha encargado de la demolición en un lugar complicado rodeado de comunidades de vecinos, pero que a pesar de eso, han realizado un «trabajo escrupuloso que ha generado las mínimas molestias en un proyecto histórico».

Aprovechar recursos

La edil socialista señaló que las obras de derribo han generado 30.000 toneladas de escombros. Pero los restos, como estaba previsto, han sido triturados en el mismo lugar de las obras, y eso ha evitado la circulación de 600 camiones con el casco urbano que se hubieran necesitado para transportar todos los restos de la demolición.

Unos datos en los que también hizo hincapié el concejal de Urbanismo ya que esta actuación es un ejemplo de «sostenibilidad y aprovechamiento de los recursos». Alandete añadió que esta demolición «será un ejemplo a seguir en otras obras». Además, el vicealcalde apuntó que con la construcción del nuevo complejo sanitario se creará un espacio medioambiental para la ciudad con una importante zona verde que conectará el parque de Sant Pere y el del País Valencià. El vicealcalde se mostró convencido de que se cumplirán los plazos establecidos por la Generalitat para la ejecución de las instalaciones.

Antes de iniciar el recorrido por los pocos restos que quedan del antiguo hospital Francesc de Borja, la dirección facultativa explicó a las autoridades cómo se había realizado la demolición. Tras estos detalles, Morant insistió en que la rehabilitación del edificio «era imposible». «La única solución era la demolición», puntualizó señalando a quienes todavía creen que la reutilización del recinto hubiera supuesto un ahorro económico. «Ahora tendremos una solución más bonita, moderna y de vanguardia», destacó.

Tras «el primer paso del futuro que queremos», indicó la alcaldesa, llega la segunda fase que será la creación del nuevo espacio sanitario de Roís de Corella. Un complejo que incluirá un centro sanitario integrado con una superficie de 6.760 metros cuadrados construidos, un centro de salud pública de más de 2.000 metros cuadrados, además de aparcamiento subterráneo de 150 plazas para el personal sanitario y una zona ajardinada.