El Consell cierra la puerta a Tavernes para financiar las obras de la piscina

Estado actual del edificio de la piscina cubierta de Tavernes junto al parque infantil. / r. escrihuela
Estado actual del edificio de la piscina cubierta de Tavernes junto al parque infantil. / r. escrihuela

El Ayuntamiento explora varias posibilidades para lograr una ayuda y abrir el complejo deportivo que lleva más de una década paralizado

ROCÍO ESCRIHUELATAVERNES.

El gobierno de Tavernes está dispuesto a finalizar las obras de la piscina cubierta y a abrirla al público tras más de una década de parálisis y problemas en esta infraestructura que está siendo un auténtico quebradero de cabeza para el ejecutivo. El Ayuntamiento está explorando posibilidades para que alguna administración pueda ayudar económicamente a salvar esta situación.

La primera puerta a la que han acudido a llamar ha sido a la de la Conselleria de Deportes pero el encuentro no fue fructífero para los intereses locales. Ayer, el alcalde de Tavernes, Sergi González, se desplazó hasta Valencia donde mantuvo una reunión con el director general de Deportes, Josep Miquel Moya, para trasladarle la posibilidad que la Generalitat asuma parte de los gastos para finalizar la piscina cubierta.

De momento, y según apuntó el primer edil, «hemos vuelto con las manos vacías y es prácticamente imposible» que el Consell asuma el gasto. Una vía que desde el gobierno querían trasladarle a Moya ya que en otros municipios, como Cullera, sí que la Generalitat ha asumido gran parte de los gastos. La localidad de la Ribera abrió la piscina cubierta el pasado mes de junio tras tres años paralizada y donde la administración autonómica ha aportado dos millones de euros.

El Ayuntamiento calcula en un millón de euros la inversión para poner en marcha la instalación

De momento, Tavernes parece que se queda sin esa esperanza y ve como se le cierra una puerta. Desde la Conselleria de Deportes le han trasladado al ejecutivo vallero que no se cuenta con un cuantía económica tan elevada en el departamento para asumir esta inversión.

El alcalde indicó que aunque no está cuantificado totalmente el coste que supone terminar las instalaciones y poder abrir al público, desde el gobierno han calculado la inversión en un montante cercano al millón de euros. Una cuantía que ya se preveía hace meses porque el gobierno contempló en diciembre de 2018 una partida de 800.000 euros en los presupuestos de este año. Una solución que adoptó el ejecutivo tras pasar a ser la propietaria de las instalaciones tras la sentencia judicial favorable al Ayuntamiento hace ahora un año, fecha en la que hasta entonces la concesionaria era la dueña del recinto.

El alcalde indicó que la situación de la piscina es «un problema que tenemos que solucionar porque nos hemos quedado con un edificio a medio construir por culpa de la crisis». De todos modos, el gobierno seguirá insistiendo para ver si la administración autonómica sí que tiene una línea de subvención para ayudar a aquellos municipios que se han visto afectados por los problemas económicos de las empresas que dejaron obras sin finalizar.

No obstante, González destacó que el Ayuntamiento, «tras la reducción de la deuda en los últimos años, tiene capacidad de endeudamiento». El Consistorio podría finalizar las obras con un préstamo bancario que destinaría a arreglar los cuantiosos desperfectos tras años de abandonos y habilitar el edificio.