Un centenar de personas exigen mejor movilidad en la playa de Tavernes

Un instante de la marcha por la playa de Tavernes. / r. escrihuela
Un instante de la marcha por la playa de Tavernes. / r. escrihuela

Integrantes de Valldigna Accesible salen a la calle por segunda vez para pedir la retirada de las barreras arquitectónicas en el barrio marítimo

I. LÓPEZ

tavernes. Valldigna Accesible consiguió reunir el sábado a más de un centenar de personas en la segunda protesta con el fin de que habiliten las calles de la playa de Tavernes a las necesidades de los vecinos con movilidad reducida, es decir, que se supriman barreras arquitectónicas.

Por segunda semana consecutiva, las quejas de los vecinos recorrieron las calles que conducen hacia el mercado de Lago Azul para que la multitud de personas que se encontraban allí supieran de su protesta.

La organización reclama que el Ayuntamiento de Tavernes habilite rampas, aunque sean provisionales, para que tanto las sillas de ruedas como los carritos de bebés y otros aparatos que utilizan las personas con movilidad reducida puedan acceder y transitar por las aceras con facilidad.

Con estas medidas que consideran «necesarias», evitarían el peligro que supone ir por la misma calzada por la que circulan los vehículos. Valldigna Accesible asegura que varios de sus representantes se reunieron el pasado viernes, un día antes de esta segunda protesta pública, con el alcalde de Tavernes, Sergi González, y dos de los concejales del gobierno para trasladarles sus quejas.

Según informan los miembros de la asociación de Tavernes que debatieron con los responsables políticos, el gobierno sigue «pidiendo paciencia por la falta de medios de la que disponen».

El colectivo no comparte el argumento del consistorio porque «no es ninguna solución que ayude a las personas con movilidad reducida, que ven imposible el poder acceder a las zonas de la playa, a los chiringuitos y a diferentes ubicaciones».

Valldigna Accesible mantiene que seguirá llevando a cabo esta protesta por las calles de la playa de Tavernes todos los sábados que quedan de verano «para que el gobierno municipal quede advertido del problema que tiene una parte importante de sus ciudadanos».