DE LAS CARRERAS CLANDESTINAS AL RALLY DE GANDIA

Emoción, ruido, velocidad, mecánica, pericia e ilusión. Estos fueron sin duda los motivos que llevaron a un grupo de amigos liderado por Alberto Pascual Escriche, entre otros, a fomentar el automovilismo en Gandia. Si bien es cierto que en su origen lo hicieron de una manera amateur, poco a poco fueron introduciendo novedades hasta conseguir crear primero y consolidar después el Rally Ciutat de Gandia, una competición pionera que arrancó en 1969.

En pocos años fueron llegando los primeros éxitos en las clasificaciones regionales, siendo Pepe Pascual, el primero en lograr un campeonato de montaña, acompañándole poco después en la misma hazaña Jesús Costa.

Años después, bien entrada la década de los 80, con la llegada de Manolo Manrique, se crearía el Gandia Automóvil Club con el que se daría continuidad a la tradición automovilística de la ciudad. Fue en enero de 1984 y los éxitos logrados por sus pilotos haría que el club pasara a convertir en la principal escudería de Levante con pilotos destacados de la talla de Manuel Manrique, Vicente Costa, Carlos Esteban, Javier Climent, Pedro Nolasco, Conrado Herrero, Alejandro Miguel, Ángel Camarena y Ángel Pascual.

Los inicios como en todo en la vida no fueron fáciles, pero la tenacidad y la pasión de estos grandes locos del volante, lo hicieron posible. Empezaron reuniéndose en un local del Pasaje Lombard, con Alberto y Jaime Pascual. Desde allí empezaron a diseñar las primeras actividades. Estas no fueron carreras como tales, fueron más bien eslalons, en circuitos cerrados, celebrados en la playa de Gandia, y que con el paso del tiempo transcurrirían por las carreteras de la ciudad y comarca, sin olvidar la villa de Pego.

Atrás quedaron aquellas primeras carreras 'clandestinas' que se hacían bajando Barx o las que se disputaban en plano por las nuevas urbanizaciones de la playa de Gandia, entre ellas la de Les Motes. Todo aquello resultaba muy rudimentario, pero significó el inicio de algo mucho más grande. Fue el arranque del Rally Ciutat de Gandia.

El actual Rally Ciutat de Gandia, poco o nada tiene que ver con aquellas primeras ediciones. Normativas muy estrictas hacen que la organización de un rally de estas características no sea una tarea fácil. Solo para dos días, tomaron parte más de cien personas, una cifra a la que hay que añadir alrededor de 70 equipos y centenas de aficionados agolpados en las cunetas. Todo ello nos lleva a pensar en el potencial económico que tiene este tipo de pruebas. Bares, restaurantes y hoteles, además del comercio, se ven beneficiados durante la celebración de este tipo de iniciativas.

No me gustaría terminar sin dar las gracias, al actual alma mater de este Rally. Mi gran amigo Manolo Manrique, un expiloto de Rallys que lleva esta afición en la sangre heredada de su padre, también propulsor de esta afición en Gandia. Ellos se han encargado de tomar el relevo de aquella primera generación capaz de inculcar la afición del motor en la comarca, entre los que se encontraba mi abuelo. Aquellos incondicionales que con sus pocos recursos y coches poco preparados se lanzaron a una aventura que hoy, medio siglo después, perdura en el tiempo.

Los motores vuelven a rugir en la ciudad. El espectáculo de las cuatro ruedas ha vuelto para quedarse.