Una brigada vigila el pulmón verde de Ador las 24 horas para evitar incendios en verano

Urbanización Montecorona de la localidad de Ador, junto a amplias zonas forestales. / lp
Urbanización Montecorona de la localidad de Ador, junto a amplias zonas forestales. / lp

Tres empleados están en contacto permanente con los vecinos para detectar anomalías en los bosques y avisar a la Guardia Civil

Ó. DE LA DUEÑAADOR.

Un equipo de tres personas está pendiente las 24 horas de supervisar el pulmón verde de Ador, casi el 50% de la superficie del término municipal, con el fin de prevenir, en la medida de lo posible, un incendio forestal. La brigada está compuesta por dos alguaciles y un vigilante nocturno. Todos ellos se coordinan en trabajos de asistencia tanto a parajes naturales del entorno del casco urbano como al residencial Montecorona.

De hecho, los vecinos de esta urbanización son los que vienen reclamando medidas para prevenir incendios desde hace años, ante la falta de limpieza y conservación de las montañas. Ante esta situación, el gobierno local ha dispuesto un grupo de trabajo para vigilar todas las zonas forestales y naturales del entorno urbano.

Los tres operarios supervisan tanto la zona que rodea el residencial Montecorona, como el paraje de El Cabezo, donde está el conocido albergue; el entorno de la ermita y la zona de la Plana, a la que se acceda por el camino de la antigua cantera y por la ruta de la Font del Sister. La alcaldesa de Ador, Manela Faus, precisó que este grupo de trabajo está activo todo el año y que su labor de vigilancia es constante.

Villalonga y Ador inician un plan de actuación conjunta para prevenir incidencias forestales

Los dos alguaciles trabajan durante el día. Además de las labores propias de sus cargos, tienen encargado prestar una especial atención a las zonas verdes de la localidad. «Ellos actúan ante cualquier petición vecinal o llamada de emergencia. Van a ver si hay algo fuera de lo normal o dan parte de la Guardia Civil si es necesario», precisó.

La labor del vigilante cambia. Este empleado público tiene que visitar periódicamente varios lugares claves de la población y supervisar cualquier posible anomalía, es decir, si detecta coches que no son de la localidad o alguna actividad que le parezca sospechosa.

Ni el vigilante ni los alguaciles tienen potestad para solicitar documentación si ven a personas por estos parajes, pero sí que avisan a los efectivos de la Benemérita ante cualquier duda.

Los agentes del Instituto Armado sí que proceden a identificar a personas en el entorno de estos parajes si lo consideran oportuno como labor preventiva.

Faus indicó que Ador padeció hace unos años un terrible incendio forestal y que, en la medida de lo posible, se trabaja para evitar que esto ocurra. De ahí, precisó, la importancia de las tareas de prevención. De hecho, hace unos días tuvo lugar un encuentro entre miembros del gobierno de Ador y el de Villalonga.

Representantes de ambos ejecutivos se reunieron para abordar los problemas forestales que sufren y cómo abordar acciones conjuntas para prevenir fuegos y maximizar los recursos de ambas poblaciones de cara a futuros trabajos.

La primera edil de Ador dijo que en la sesión se habló del residencial Montecorona, de su término municipal, pero que recae sobre el linde de la localidad vecina. Por ello, se quieren promover iniciativas para garantizar la seguridad de esta urbanización, así como del resto de zonas forestales.

Planes de prevención

Faus precisó que tanto Ador como Villalonga disponen de Plan de Incendios. «Son documentos de trabajo con un plan para unos 15 años. En ellos se marcan actuaciones para trabajar en materia de prevención, así como de limpieza de zonas urbanas».

Pese a ello, el objetivo del encuentro entre políticos de Ador y Villalonga pretende abrir un plan de colaboración que permita poner en marcha nuevas acciones en materia de conservación de montes que beneficie a ambas localidades.