Bomberos de Gandia, Ontinyent y Requena sofocan las llamas en la cremà de 46 fallas

Fuego. La reina infantil de Mercat enciende la mecha para la cremà del monumento. / ó. de la dueña
Fuego. La reina infantil de Mercat enciende la mecha para la cremà del monumento. / ó. de la dueña

Vilanova arde pasada la una de la madrugada ante miles de personas y Oliva y Tavernes queman sus monumentos ante los festeros de sus comisiones

Ó. DE LA DUEÑA GANDIA.

Los falleros de Gandia, Oliva, Tavernes o Xeraco han amanecido hoy con la mirada puesta en las fiestas de 2020. Durante las últimas horas de ayer y la madrugada de hoy, los monumentos de todas estas poblaciones han quedado reducidos a cenizas. Pese a que se vieron lágrimas de emoción, la alegría se reflejaba en el rosto de falleras, falleros y presidentes.

El parque de Bomberos dispuso un servicio de seis equipos para Gandia, de entre cuatro y cinco operarios, y otros dos grupos para Tavernes. En la capital de la Safor también actuaron cerca de 25 voluntarios de Protección Civil. A Gandia además llegaron 4 bomberos de Ontinyent y 4 de Requena, además de un camión del Consell.

Esto supone que sólo en Gandia garantizaron la seguridad más de 60 personas, mientras que en Oliva y Tavernes fueron entre 10 y 15. En Gandia ardieron los 46 monumentos, 23 infantiles y 23 mayores de forma escalonada y con la coordinación de efectivos de Bomberos, Policía Local y de Protección Civil. El dispositivo arrancó a las 23 horas.

Escoles Pies, Alquerieta, Alqueria Nova, Serpis y Major ardieron a las 23 horas. Precisamente en Escoles Pies se salvó de la cremà la figura de José Pedro García. Será donada a la Fundación Espurna para que «brilles y recuerde a todos lo que hizo por una sociedad más justa y equitativa».

Las llamas de estos monumentos fueron sofocadas por Protección Civil. Este cuerpo dispuso 25 personas, que recibieron el pasado 9 de marzo un curso en el parque de Bomberos, como explicó el responsable del cuerpo, Álvaro Tur. A la misma hora se prendió la llama de Crist Rei, Mercat, Sant Nicolau, Beniopa y El·líptica. En este caso, Bomberos se encargaron de controlar el fuego.

Tur explicó que hace días «mediante una aplicación informática se evaluó el nivel de cada monumento: riesgo bajo, medio o alto». Las primeras se dejan para Protección Civil, que actúa con vehículos municipales y mangueras cedidas por Bomberos.

Desde la medianoche ardieron el resto de fallas, con bomberos y Protección Civil. Pasada la una de la madrugada llegó el turno de la flamante ganadora en Gandia, Vilanova. La expectación fue máxima y las calles Sant Francisco de Borja como Nou d'Octubre se conviertieron en el centro neurálgico donde miles de falleros, turistas y vecinos despidieron la fiesta y empezaron a pensar en las del próximo ejercicio.

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