Aluvión de críticas en Tavernes ante el caos de tráfico por las nuevas rotondas

Un camión accede a una de las pequeñas glorietas que se están habilitando en Tavernes. / c. gimeno
Un camión accede a una de las pequeñas glorietas que se están habilitando en Tavernes. / c. gimeno

Los vecinos protestan por los problemas de circulación en la Vall tras quedar atrapados varios camiones en las glorietas que se están habilitando

C. GIMENO TAVERNES.

Las obras de ordenación del tráfico que se están ejecutando en la travesía de Tavernes de la Valldigna no están gustando a buena parte del vecindario. En los últimos días ha habido un aluvión de críticas, especialmente después de ver algunos problemas que han tenido vehículos de gran tonelaje para maniobrar ante la nueva rotonda e isleta que se está construyendo en la Avinguda de la Valldigna.

La Diputación es la responsable de estos trabajos que buscan reducir el impacto del elevado tránsito que cada día soporta la CV-50 a su paso por la Vall.

En la actuación que se está llevando a término se está construyendo una pequeña rotonda en el cruce de la travesía con la calle Divina Aurora, así como una isleta para el paso de peatones en la intersección con la calle Barranc.

Los trabajos están ya adelantados y han permitido eliminar la regulación del primer semáforo a la entrada oeste de Tavernes. No obstante, la ejecución de las obras no está siendo bien acogida por los vecinos de la zona.

En las redes sociales se podían ver fotografías de camiones con problemas para circular por las zonas en obras. A la altura de la calle Divina Aurora, la circulación tuvo que pararse mientras un camión articulado para girar en la pequeña rotonda tras incorporarse a la travesía desde el polígono industrial. El vehículo tuvo que maniobrar y ocupar toda la vía, ya que la carretera se ha estrechado y dificultaba su paso hasta hacerlo casi imposible de forma continuada.

Algo parecido pasó en la intersección con la calle Barranc. El espacio del carril y la isleta era demasiado justo para que un camión se incorporara al sentido de la circulación desde la zona industrial. Las obras buscan evitar la regulación de semáforos y estrechar el paso de la calzada para generar una conducción más fluida pero de menor velocidad. Lo malo es que esa idea choca frontalmente cuando algún camión tiene que maniobrar al salir del polígono.

Además, en el caso de la rotonda, este rotativo pudo comprobar la escasa distancia que hay entre el cambio de sentido de los vehículos dentro de la rotonda y los que llegan a la misma. El espacio para adecuar la velocidad es reducido y se produce más de un frenazo para evitar una colisión.

Quejas de trabajadores

Las críticas por estas actuaciones son continuas: «Esto es un desastre. Los camiones no caben y encima han quitado el poco espacio que había para poder aparcar», comentó a LAS PROVINCIAS un trabajador de la zona. Esta reacción negativa viene a sumarse a varias muestras de indignación que se han producido las últimas semanas por actuaciones como la de la rotonda de la carretera o en las aceras de la calle la Barca. Se espera que en breve comience una segunda rotonda en la travesía a la altura de la calle Portalet. Habrá que ver si esta actuación tiene una buena acogida o se repiten las críticas que ahora están en boca de buena parte de los vecinos de la localidad.