Abaten a disparos a seis aves protegidas conocidas como 'picaport' en la Marjal de Pego

Los tres ejemplares de 'plegadis flanicellus', hallados muertos por disparos en el parque natural Marjal Pego-Oliva. / LP
Los tres ejemplares de 'plegadis flanicellus', hallados muertos por disparos en el parque natural Marjal Pego-Oliva. / LP

El Seprona tan sólo encontró a tres de los ejemplares en los que se hallaron restos de plomo, cuyo uso en la caza es ilegal

B. ORTOLÀ

Las especies protegidas parece que no están a salvo ni en los parajes de máxima conservación como el parque natural Marjal Pego-Oliva. Hace un par de semanas aparecieron, según denunció el grupo Acció Ecologista Agró, abatidas por disparos seis ejemplares de ave 'plegadis flanicellus', conocidas como 'moritos comunes' o 'picaport'. Se trata, según explicó Joan Sala, de una especie incluida en el Libro Rojo de las Aves de España (2004) en la categoría 'vulnerables', también están registradas como unos animales de 'interés especial' en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

Los 'picaport', comentó, fueron descubiertos el pasado 10 de febrero, que coincidía con el último día de la temporada de caza de especies acuáticas en la zona. Tras recibir la denuncia, explicó Sala, los agentes del Seprona acudieron a la zona donde tan sólo «se localizaron tres de los seis individuos. Uno de ellos estaba anillado, por lo que se pudo averiguar su procedencia, la Camarga francesa. Mientras que otro de los ejemplares presentaba mordiscos por todo el cuerpo».

Según narró el representante de Agró, «en este tipo de sucesos suelen producirse ataques postmortem de otros animales, incluso hay desapariciones de partes del cuerpo o piezas enteras, como ha sucedido en este caso». Sala lamentó lo sucedido y reveló además que los ejemplares de 'morito común' pertenecían a una misma bandada.

Tras varias semanas de investigación, desde el grupo Ecologista Agró explicaron que el Seprona sigue con las pesquisas para poder encontrar a los culpables. De momento, confirmaron que la necropsia reveló que los animales analizados tenían en sus heridas mortales restos plomo.

«Se trata de un material totalmente prohibido por ley dado que contamina el entorno natural, pero como se ha observado, se sigue usando ilegalmente», apuntó ayer Joan Sala, uno de los miembros de grupo ecologista. Ante este suceso, según Agró, desde la Federación de Caza de la Comunitat Valenciana negaron esta semana el uso del plomo «en nuestros humedales».

El hallazgo de los 'picaport' se suma al del pasado mes de octubre, cuando aparecieron restos esparcidos como cabezas, patas, alas y partes internas de aves como el Gall de canyar (porphyrio porphyrio), Polleta d'aigua (gallinula chloropus) y coll verd (anas platyrhynchos) por un camino del parque natural.

Unos hechos que para el grupo ecologista evidencian «la poca vigilancia que se da en el humedal viéndose así afectadas especies protegidas sin que se pueda localizar a los culpables».

Desde Agró también revelaron que otras aves con especial protección, garcillas bueyeras (bulbucus ibis) fueron localizadas en el paraje hace unas semanas con pintura verde. Al parecer, se trata del material empleado en un determinado tipo de pistolas de la modalidad 'paintball', «un hecho difícil de clasificar e inédito», lamentan desde Agró. El 'morito común' ha experimentado un crecimiento poblacional en el parque. De hecho hace un tiempo tan solo se podían observar ejemplares en invierno, ahora se reproduce en dicho entorno, la Marjal se ha convertido en su hogar. Dada su alimentación, esta especie, ayuda a controlar la plaga de cangrejo americano que sufren los campos de arroz.

Además, las aves que habitan el paraje tienen que vigilar durante sus vuelos otros obstáculos como son las torres de alta tensión. De hecho, ayer los colectivos Pego Viu y 'No + aves electrocutadas' denunció la aparición de varias aves rapaces (un búho real, un busardo ratonero y una pareja de cernícalos) electrocutadas al chocar contra una de estas torres. Según comentaron desde 'No + aves electrocutadas' , las muertes de las aves «son consecuencia de que el Ayuntamiento ha hecho caso omiso a la problemática después de habernos reunido hace ya más de un año para posibles soluciones, sobre todo a nivel de revisión de tendidos».