Las Provincias

Wonderwall tira la toalla y cierra tras dos años de gestiones ante el Consell

Exteriores de Wonderwall, antes de la celebración de un acto. :: lp
Exteriores de Wonderwall, antes de la celebración de un acto. :: lp
  • El complejo espera un permiso para desarrollar su actividad musical y opta por cesar la actividad este verano por el retraso de la Generalitat

El complejo Wonderwall de la playa de Gandia no estará activo durante este verano, ante los impedimentos que ha encontrado ante el Consell para adaptarse a la normativa. Esta noticia supondrá una decepción para más de uno en la ciudad y en toda España, ya que este recinto de ocio ha sido un polo de atracción de jóvenes y turistas durante los últimos años.

El encanto de este espacio residía en su especial ubicación y las características que ofrecía: un hotel con amplios jardines donde había música, piscina y, en muchas ocasiones, dj's de renombre estatal e internacional, todo a escasos kilómetros de la playa de Gandia. Pero finalmente las quejas vecinales por molestias de ruido han pesado. Al parecer, la empresa ha optado por no abrir este año y centrarse en otros proyectos, dada la complejidad para adaptarse a los requerimientos de la Generalitat.

La mercantil que ha gestionado el complejo Wondwewall durante los últimos años puede haberse cansado de negociar ante el Consell, ya que estaba tramitando una Declaración de Interés Comunitario (DIC), con el fin de seguir desarrollando su actividad. Según fuentes consultadas por este periódico, el recinto se ha enfrentado a un duro proceso sancionador por parte del Consell en este tiempo: «En 2014 arrancaron las quejas de los vecinos y esto desembocó en un decreto de clausura de la actividad que se firmó en junio de 2015, por la última consellera de Territori de la anterior legislatura».

El documento, además de hacerse eco del ruido, se basaba para decretar el cierre en la ocupación de suelo rústico. A pesar de que se trata de una construcción donde hay un hotel, las parcelas que utilizaban para la actividad musical no estaban catalogadas para este fin.

El recinto, al tratarse de una construcción turística, disponía de licencia de hotel y de permiso para ambientación músical hasta la 1.30 horas. Pero todo esto no valía para desarrollar la actividad que venía ejerciendo la empresa. Ante esta situación se iniciaron trámites para adaptar los permisos. Por ello, desde 2015 la mercantil solicitó un DIC. Este tipo de calificación necesita el apoyo del gobierno local y lo obtuvo. «Queríamos que siguiera el recinto, pero con todos los papeles en regla», precisaron desde el ejecutivo.

Pero este tipo de declaraciones se demoran, al menos, dos años, por lo que todo indica que aún no ha recibido por parte del Consell dicho documento. Esto ha hecho que los responsables de Wonderwall se olviden del complejo este verano. De momento se desconoce si los propietarios seguirán con los trámites para que pueda abrir otro verano. Este periódico intentó ponerse en contacto varias veces con los gestores de la empresa, pero no fue posible.

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