La presión de los padres frena la supresión del gabinete pedagógico escolar en Tavernes

El consistorio vallero pretendía eliminar el servicio de la Mancomunitat a favor de la conselleria para ahorrar 110.000 euros

C. GIMENO

El gobierno de Tavernes de la Valldigna ha dado marcha atrás a su decisión de eliminar el gabinete psicopedagógico que presta atención a los escolares de la localidad mediante la Mancomunitat de Municipis de la Safor, tras la presión de los padres de los alumnos.

La tarde del lunes, el anuncio municipal del recorte educativo se reproducía por redes sociales y mensajes de forma vertiginosa entre los vecinos del municipio. El ejecutivo de Compromís había llevado a comisión su idea de eliminar el servicio psicopedagógico en los colegios valleros. Con esta medida se pretendían ahorrar los 110.000 euros que cuesta dicho servicio.

Las reacciones de los padres no se hicieron esperar. Consideraban que sus hijos iban a ser perjudicados por un recorte en un servicio que busca reforzar a aquellos alumnos que pueden presentar ciertas peculiaridades en el aprendizaje o la conducta. Incluso llegó a convocarse, de forma espontánea, una concentración de protesta en la plaza Major el próximo lunes, antes de la sesión plenaria que estaba programada y para la cual se había convocado la comisión.

Ayer al mediodía, el gobierno vallero anuló la decisión adoptada y anunció el mantenimiento del servicio ofertado por el gabinete psicopedagogo. Desde el ejecutivo, la responsable de Educación, Bea Ferreres señaló que la decisión «no se trata si se quita o no el gabinete, sino si se deja de prestar mediante la Mancomunitat o la asume el SPE que es un programa especial de la conselleria». La edil nacionalista añadió: «entendemos que es una competencia de la conselleria. Hicimos una comisión en la que dictaminamos a favor de derivar el servicio a la administración autonómica, pero al final dejaremos el gabinete como estaba y el próximo martes haremos una comisión para revocar el dictamen del lunes».

De esta forma todo seguirá igual. Ferreres declaró que tras reunirse con la comunidad educativa y los partidos de la oposición habían decidido dar continuidad al gabinete psicopedagógico de la Mancomunitat y no eliminarlo de los centros escolares valleros.

Críticas de la oposición

Desde el PP, su portavoz Eva Palomares, criticó la intentona del ejecutivo que preside Jordi Juan. «Iban a quitar todos los servicios que van asociados a un psicólogo en el centro de infantil y primaria y dejar de prestar los servicios básicos que se ofrecen con la escolarización y el seguimiento del menor en su desarrollo escolar».

Una medida con la que según el PP, «Compromís se cargaba de golpe y porrazo un servicio que se lleva prestando desde hace 30 años y que permite hacer el seguimiento y derivar a especialistas a niños con alguna dificultad en el aprendizaje o algún tipo de problema de otra índole».

Para la popular, «cada vez pagamos más impuestos y a nuestro gobierno se le ocurren ideas para que perdamos servicio. Ideas absurdas e injustas como ésta». Finalmente, el lunes no habrá pleno municipal y por ahora no se producirán cambios en el gabinete.

Según ha podido saber LAS PROVINCIAS, tras la comisión celebrada hace dos días, existía la intención firme de eliminar el gabinete. Una decisión que implicaba la prejubilación de dos de las psicólogas que prestan este servicio actualmente, y el despido de otras tres profesionales que forman parte del departamento.

La supresión del gabinete, que se presta desde 1986 en Tavernes, supondría que en los centros escolares no hubiera un seguimiento continuado a los alumnos con alguna peculiaridad, sino que se comunicara a la conselleria cuando hubiera un caso que seguir, alargando el proceso.

La medida causó gran rechazo en el seno de los colegios públicos y también concertados de la localidad vallera, que se verían privados de la presencia de un psicólogo en sus centros de forma continuada.