Una empresa acusa al gobierno de Tavernes de mantener abierto un almacén sin licencia

El alcalde de la Vall, Jordi Juan, declara ante un juez de Sueca y afirma que la policía mantuvo operativo el local al haber «alimentos perecederos»

C. GIMENO

El alcalde de Tavernes de la Valldigna, Jordi Juan, estuvo declarando la mañana del lunes en los Juzgados de Sueca después que un vecino de la localidad denunciara una posible inactividad municipal para clausurar una peladora situada en el término municipal.

El primer edil señaló a LAS PROVINCIAS que había acudido al juzgado citado ante una denuncia de un vecino que mantenía que debería haberse clausurado una peladora y aún seguía manteniendo su actividad.

Juan afirmaba que el Ayuntamiento sí que había actuado «se tramitó el expediente de clausura y se resolvió ordenando a la Policía Local el cierre de las instalaciones. La policía acudió y los propietarios de la peladora se negaron a cerrarla. Al haber alimentos perecederos en las instalaciones y gente dentro, la Policía Local no pudo clausurar las dependencias».

El alcalde sigue explicando que el consistorio informó de los hechos al juzgado de lo contencioso administrativo pidiendo amparo para hacer una actuación de fuerza con el conocimiento de la fiscalía «el Ayuntamiento no ha incurrido en ninguna inactividad, y el expediente se tramitó de forma muy rápida», apostillaba Juan.

El primer edil señaló que el consistorio remitió la información al juzgado para determinar el funcionario y acciones de fuerza que hay que seguir con el fin de que en breve se proceda al cierre de las instalaciones. Por lo que ha podido saber este rotativo, en el día de ayer las instalaciones de la peladora afectada seguían en funcionamiento. El denunciante inició este proceso meses atrás con varias reclamaciones administrativas que al no ser atendidas acabaron en los juzgados.

Las peladoras son negocios perfectamente legales si cuentan con los permisos. Su negocio consiste en la compra de fruta, mayormente cítricos, para venderla en mercados secundarios de elaboración de zumos, productos elaborados y demás.

La fruta que adquieren estos comercios es buena, sólo que puede tener pequeñas taras como consecuencia de granizo u otros factores, y por lo tanto no tienen cabida en los almacenes que mandan la fruta de forma directa al sector alimentario para ser consumida de forma directa por el comprador final.