El Gobierno aparca la laminación del río Vaca por el elevado coste de las obras

El plan, de 41 millones, deja de ser prioritario para el ministerio, pero se compromete a regenerar el cordón dunar de la Goleta

CARLOS GIMENO

De vacío y con una gran decepción, así fue la vuelta de los alcaldes de Tavernes, Simat, Benifairó y Xeraco tras desplazarse a Madrid para reunirse con la Directora General del Agua, Liana Sandra Ardiles.

Ardiles dejó bien claro que para el ministerio no era una prioridad ejecutar la laminación del río Vaca tal y como pedían los alcaldes de estas poblaciones afectadas.

El proyecto de canalización del río que pasa por la Valldigna y desemboca en Xeraco ha dejado de tener la consideración de urgente, y según el alcalde vallero, Jordi Juan, el proyecto debería revisarse y poder valorar después su prioridad. El primer edil mostró su disgusto y señaló, tras su fracasada reunión, que lamenta «profundamente que la canalización del río no esté entre los planes del ministerio porque es una infraestructura básica para el desarrollo del municipio». Del mismo modo, Juan apuntó que seguiremos «reivindicando la obra y trabajaremos con la Confederación Hidrográfica para conseguir mejorar el proyecto».

El proyecto de laminación del Vaca tenía una valoración de 41 millones de euros que afectaba a todo el curso del río hasta su desembocadura. El plan contemplaba una ampliación del cauce fluvial, así como de la zona de desagüe y una actuación en el canal de alivio que separa Tavernes y Xeraco.

Este elevado importe ha propiciado que con la llegada de la crisis, el ministerio haya aparcado el proyecto y en estos momentos no hay ningún plazo previsto para su ejecución.

Sin la canalización del Vaca no hay opciones de desarrollar el Polígono El Pla 2, ni ejecutar los sectores Marjaletes, Lepant y Fontetes, así como legalizar la zona del Vergeret por su riesgo de inundabilidad.

Riesgo de inundación

El río se ha desbordado en varias ocasiones en el término municipal de la Vall. Los vecinos todavía recuerdan las graves inundaciones que sufrió el municipio en 1996 y en 2007, y estas últimas lluvias también hicieron saltar la alarma.

En el pasado mes de diciembre, el Vaca no se desbordó en el casco urbano, pero sí que inundó determinadas zonas agrícolas junto a la autopista. De hecho, el río tiene como barreras artificiales la misma AP-7, la N-332 y la vía del tren que une Valencia con Gandia.

Regeneración de la Goleta

Lo único positivo del viaje a Madrid vino en otro encuentro, en este caso con la Directora de Sostenibilidad de la Costa, Raquel Orts.

Orts transmitió el compromiso del ministerio de regenerar el cordón dunar de la playa de la Goleta de Tavernes. Además seguirán las reposiciones de arena para retornar la costa en la Vall. Pese a esta buena noticia, también hay una parte negativa, ya que se descartan actuaciones más contundentes en la Goleta que puedan suponer la construcción de espigones u otras medidas definitivas para acabar definitivamente con la erosión que sufre la costa vallera.

Por ahora sólo se ejecutarán reposiciones. Juan indicó que estarán vigilantes «para que se regenere el cordón dunar del litoral vallero y no se quede sólo en palabras». La costa de Tavernes fue la más perjudicada por el temporal marítimo que sufrió la Comunitat el mes pasado.