Sindicatos exigen el cese del jefe de la Policía Local de Tavernes por «trato discriminatorio»

El intendente y las autoridades locales en una visita al nuevo retén policial. :: lp/
El intendente y las autoridades locales en una visita al nuevo retén policial. :: lp

El ejecutivo apoya al responsable del cuerpo y afirma que la petición es una «estrategia ante una situación que no saben domar»

C. GIMENO

Los tres sindicatos policiales de Tavernes de la Valldigna, UGT, CSIF y SPPLB, han pedido ahora al gobierno encabezado por Jordi Juan, que investigue y realice los pertinentes expedientes disciplinarios al Intendente Jefe de la Policía Local vallera e incluso que sea cesado si se verifican sus denuncias. Aseguran que ha habido «trato discriminatorio, vejatorio y favoritismo hacia algunos agentes».

Es la primera vez que se da una solicitud de este tipo en la policía de la Vall. Desde hace meses, en el cuerpo hay un ambiente muy tenso al que, ahora, se suma un nuevo capítulo con la unión de los tres sindicatos para pedir medidas contra el máximo cargo dentro de la Policía Local.

La petición sindicalista, que representa a la mayoría de los 50 agentes de la plantilla, se ha formalizado por Registro de Entrada en el consistorio de la Vall. Los tres sindicatos basan su solicitud en un reparto de horas de forma «discriminatoria» entre varios agentes y en una «falta de consideración» del Intendente de la Policía Local hacia la Concejalía de Seguridad Ciudadana, la jefatura accidental del cuerpo a varios policías.

Destrozos en el retén

Los tres sindicatos se remontan a finales de diciembre del pasado año y aseguran que hubo varios destrozos y desordenes en las dependencias policiales. Mantienen que el despacho de la jefatura apareció con destrozos en el mobiliario, papeles tirados por los suelos y el ordenador bloqueado. Los sindicatos piden una investigación y apuntan la posibilidad de que se tratase del Intendente quien presuntamente hiciera esos destrozos. Según el escrito sindicalista, el jefe de la Policía Local «se cogió vacaciones de forma precipitada y sin previo aviso, y además se fue sin preparar mínimamente» actos como el Festivern o las elecciones de esas fechas.

Las tres agrupaciones apuntan que el intendente mientras estaba de vacaciones, se personó en el retén policial y presuntamente causó daños en las dependencias al ver que se estaban cubriendo los servicios con una jefatura accidental ocupada por un oficial. Los sindicatos afirman que la Concejalía de Seguridad, pese a tener conocimiento de los hechos, no ha tomado ningún tipo de medidas al respecto.

En el mismo escrito, mantienen que desde la jefatura se han dado horas extras de forma discriminatoria, perjudicando a afiliados a los sindicatos y llega a afirmar que había «listas» con nombres de agentes a quienes se les vetaban las horas extras por criterio subjetivos o estar afiliados a un sindicato determinado.

Acciones antisindicales

En el texto presentado mantienen que «se han realizado actuaciones antisindicales y atentatorias al derecho a la libertad sindical, concretamente ha preguntado a varios policías por su afiliación sindical, pero además añadiendo que 'cuidado con estar en el SPPLB'».

Las agrupaciones sindicales sostienen que, además, se han realizado comentarios despectivos sobre agentes embarazadas y que se ha obstaculizado la formación a determinados agentes.

Los sindicatos policiales denuncian también que al intendente se le abonaron 1.350 euros en diciembre de 2015 y 1.350 euros en enero en concepto de productividad, aún estando de vacaciones, mientras que al oficial que ocupó su cargo se le dio una productividad de 600 euros.

También añaden que, al parecer, acusó de 'esquiroles' a los policías al reincorporarse a su puesto y señalan actitudes excesivamente totalitarias con el uso de frases como «aquí soy yo el jefe» o «aquí mando yo» en varios lances. Desde el gobierno, la concejal de Seguridad Ciudadana, Llum Sansaloni, criticó ayer la actitud de los sindicatos: «Creo que esta es una estrategia sindical ante una situación que no saben domar. Todo arranca desde que cambié las condiciones laborales de la policía y esto es un efecto rebote».

Mala negociación

La edil nacionalista defendió que la iniciativa parte de un único sindicato «y el resto se dejan llevar por la información errónea que maneja. Esta no es la mejor manera de llegar a una negociación».

Sansaloni lamentó la actitud de los sindicatos y señaló que en la policía hay grandes profesionales. La responsable de Seguridad Ciudadana apuntó que la actitud sindicalista puede deberse a la incoación de cinco expedientes disciplinarios a agentes que prestan su servicio en la localidad y dijo que «son procesos serios que deben llevarse con privacidad».

La concejal mantuvo su apoyo al intendente pues «se trata de un cargo complicado. Se ha actuado de forma seria y de la mejor manera posible, el jefe tiene mi apoyo total». Sansaloni consideró que desde la jefatura se están transmitiendo correctamente las órdenes marcadas por la concejalía y recuerda que hay un rango que se debe respetar.

Situación tensa

La situación de la Policía Local de Tavernes no es nada cómoda. Es voz populi la existencia de una división entre la cúpula policial y una gran mayoría de agentes.

Capítulos como el intento de retirar las pistolas a los policías, que fue atajado por el alcalde, Jordi Juan, o las bajas que en cierto momento hubo, han hecho que la policía sea muchas veces noticia no por actos de seguridad, sino por el malestar imperante en el cuerpo vallero.

Por ahora se han abierto cinco expedientes disciplinarios a agentes. Algunos comunicados a escasas horas de la llegada de la Navidad. No se descarta que se produzcan más, ni que se frene el malestar existente entre buena parte de la plantilla y la jefatura policial.