Unos 70 arqueólogos de todo el mundo buscan en Bolomor restos de hace 250.000 años

La cueva de Tavernes reúne a expertos de varias universidades con la intención de hallar utensilios para hacer fuego del Paleolítico

YENTHEL DE LA TORRE

Los restos de la Cova del Bolomor serán investigados un año más por expertos de todo el mundo. Los arqueólogos comenzarán mañana las excavaciones de la cueva de la ciudad vallera. La cavidad será un auténtico foco de profesionales que tratarán de encontrar restos humanos y utensilios para hacer fuego de hace unos 250.000 años aproximadamente. Es decir, restos del Paleolítico Medio, como ya se encontraron en anteriores trabajos realizados en la cueva.

Esta intervención viene de la mano del Servicio de Investigación Prehistórica (SIP) de la Diputación de Valencia, con el permiso de la Consellería de Cultura de la Generalitat Valenciana. Ya en 1935 empezaron a realizarse en la gruta algunos trabajos de extracción de piedra mediante vaciado con dinamita en un lugar arqueológico importante del depósito.

Estas investigaciones fueron abandonadas en cuanto la cantera de piedra comenzó a agotarse. Según los cálculos, estos trabajos mineros destruyeron cerca del 70% del depósito arqueológico. Sin embargo, desde 1989 esta caverna está siendo excavada por profesionales, que ya van a comenzar con la 28ª campaña de intervención del Bolomor.

Los trabajos de este año tendrán una duración de dos meses, pues se prolongarán hasta el 25 de septiembre. En ella participarán más de 70 investigadores, entre ellos doctores, licenciados y estudiantes de diferentes universidades y centros de investigación nacionales e internacionales, para descubrir los secretos más profundos de esta cueva a orillas del Mediterráneo.

El programa contará, además, con investigadores de la Universidad de Adelaida (Australia) y del CENIEH (Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, en Burgos), que combinarán métodos de luminiscencia, resonancia para magnética y paleo magnetismo.

El objetivo principal es reforzar el conocimiento del poblamiento paleolítico europeo y el estilo de vida de los neandertales. Además, la campaña se centrará en la excavación de los dos niveles más significativos de la secuencia estratigráfica del yacimiento.

Estos son el nivel XIII y el nivel IV. En el primero se han encontrado restos de hace más de 200.000 años, mientras que en el nivel IV se han detectado restos de hace más de 100.000 años. En este se reabrirá una nueva fase de excavación en el área occidental del yacimiento.

«En el nivel XIII se llegaron a conseguir los fuegos más antiguos del sur de Europa, que tienen una datación de hace 230.000 años», explicó el director de las excavaciones, Josep Fernández. «Esperamos lograr encontrar indicios de fuego y restos humanos porque hay muchas probabilidades de hallarlos».

Concretamente, el nivel IV fue excavado a principios de los 90 y proporcionó más de 24.000 restos faunísticos y más de 4.000 líticos, siendo uno de los más fructíferos en densidad de materiales de la secuencia superior.

Además, los trabajos de excavación se alternarán con otros dedicados a la documentación de las actividades de cantería a las que el yacimiento se vio sometido en la década de los años 30 del siglo pasado. «Es algo que nos descubrirá documentación muy buena, pero esta labor es secundaria, porque los trabajos más importantes son el de los niveles XIII y IV», dijo Fernández.