
El Arzobispado de Valencia quiere resucitar el viejo proyecto del centro ecuménico de Oliva, pero no como tal sino como centro «interreligioso». El nuevo espacio aglutinaría creencias como la musulmana, budista, cristiana o judía en los terrenos del Sector 2 de Oliva Nova de la playa.
En este emplazamiento todavía permanecen unas cuantas columnas, la plataforma de hormigón y hierros de lo que iba a configurarse como el templo ecuménico El Salvador, un espacio que empezó a construirse con el fin de congregar a las distintas confesiones cristianas, pero que nunca terminó de edificarse. En la actualidad, esta zona está deteriorada e incluso contiene balsas con agua estancada.
El cardenal arzobispo Antonio Cañizares anunció ayer que la institución religiosa está trabajando para recuperar esta iniciativa justo en este mismo espacio y «pronto habrá noticias de su reanudación». No concretó plazos ni fechas, pero proclamó que será el primero en Europa con estas características.
Cañizares se pronunció de esta manera en la rueda de prensa que realizó con motivo del encuentro europeo de la comunidad ecuménica Taizé, que reúne hasta el 1 de enero en Valencia a más de 15.000 jóvenes. Fuentes del Arzobispado explicaron a LAS PROVINCIAS que el nuevo centro se configuraría como un «instituto de estudios religiosos» para demostrar que las religiones «unen y no separan». En la iniciativa, según añaden, participaría la Universidad Católica de Valencia.
Las mismas fuentes admitieron que aunque se trata de una mera intención, ya se está trabajando en el proyecto. «Es la señal de cómo Valencia apuesta decididamente por lo que el Concilio Vaticano II nos dijo, el encuentro y valoración de las religiones y de las distintas confesiones cristianas», indicó Cañizares.
El anuncio del religioso ha dejado perplejo al alcalde de Oliva, David González, dado que el consistorio municipal, como propietario de los terrenos, aún no ha tomado ninguna decisión. «Que el arzobispo realice estas declaraciones sin que el Ayuntamiento se haya pronunciado es una auténtica imprudencia», remarcó.
El nacionalista González admitió que le visitó un representante del Arzobispado y le expresó su intención de retomar el proyecto. Sin embargo, el alcalde le respondió que está abierto a estudiar tanto esta propuesta «como otras que se puedan presentar». En cualquier caso, insistió en que antes de dar paso alguno lo consultará tanto con la corporación como con la ciudadanía. «Me parece mal que de manera unilateral se realicen este tipo de declaraciones cuando aún no existe ni proyecto», concluyó indignado.
Antecedentes
El Ayuntamiento de Oliva cedió gratuitamente al Arzobispado de Valencia unos terrenos de 26.000 metros cuadrados en 1998 con la finalidad de que se edificara un centro de peregrinaje y convivencia de distintas confesiones cristianas. Pretendía además convertirse en un reclamo turístico para la ciudad.
La Generalitat Valenciana participó en el proyecto y financió las obras de cimentación y construcción de la base de la estructura con una aportación de 4,2 millones de euros, finalizadas en 2003 y posteriormente abandonadas, ya que el programa urbanístico no llegó a ejecutarse. En diciembre de 2005, el pleno del Ayuntamiento de Oliva acordó iniciar el expediente de reversión al patrimonio municipal del solar donde tenía que haberse construido el centro ecuménico, por el incumplimiento del plazo de ejecución de la obra y la «falta de garantías» para su financiación.
La Generalitat y el Arzobispado recurrieron la decisión del Consistorio, pero el Tribunal Superior de Justicia, en una sentencia de febrero de 2008, dio la razón al Ayuntamiento y desestimó las alegaciones.