El personal de la Alcaldía de la Vall sabía que el discurso real estaba en castellano

C. G.

El embrollo por el discurso real que se montó en la cabalgada de Tavernes hubiera podido evitarse. A última hora de la mañana del día 5, varios miembros de las fallas acudieron al consistorio para ultimar los detalles de la cabalgata y entre ellos estaba dejar el discurso del rey en el despacho de alcaldía para tenerlo allí cuando llegaran Sus Majestades.

En ese momento, personal de Alcaldía ya se percató que estaba en castellano, pero no se hicieron más matizaciones al respecto. El alcalde de Tavernes, Jordi Juan, indicó que el discurso no se dejó «de forma oficial en Alcaldía para que fuera revisado». Si bien reconoce que el personal de su confianza sabía ya de mañana que el parlamento estaba en castellano, no se lo comunicaron antes de tener que salir al balcón en pleno acto de la cabalgata. Fue en ese momento, cuando supo que el texto estaba escrito en castellano y se produjo la desavenencia entre el alcalde y el figurante que debía pronunciar el discurso.

El alcalde de Tavernes, y el presidente de la Junta Local Fallera, Ximo Fèlix, no consideraron que se pronunciara el discurso real en castellano, mientras que el figurante explicó que lo había escrito en castellano para que sus hijos, presentes en la plaza, no lo reconocieran si hablara en valenciano.