Gandia desmantela 250 pisos ocupados, ocho de ellos con gallos y perros de pelea

Una de las viviendas de la playa, completamente insalubre, que la Policía Local de Gandia tapió este verano. :: juanjo peret/
Una de las viviendas de la playa, completamente insalubre, que la Policía Local de Gandia tapió este verano. :: juanjo peret

La Policía Local detiene en la 'operación Ajedrez' desde 2011 a más de 40 personas, muchas de ellas por tráfico de drogas y robo

ZOA SANZ

Un grupo de agentes se coloca la mascarilla y los guantes de protección para adentrarse en un bloque de ocho viviendas de la playa de Gandia que está ocupado de manera ilegal por gente dedicada principalmente al tráfico de drogas.

«No debemos bajar la guardia. No sabemos nunca qué nos vamos a encontrar». Son palabras de Tomás Reyes, el oficial al mando de la Unidad Operativa de Actuaciones y que está al frente de la operación Ajedrez. Esta consistente en el desmantelamiento y tapiado de pisos cuyos habitantes ocasionan inseguridad y mlestar a los vecinos.

Los efectivos, al entrar en los inmuebles de la calle Mare Nostrum, se encuentran basura esparcida por el suelo, alimentos en estado de descomposición y cocinas y dormitorios «hechos un desastre». Unas 20 personas han malvivido de forma cíclica en todo el edificio, convertido en un foco insalubre. De inmediato, se procede al tabicado de las viviendas.

Esta actuación ocurrió el pasado mes de septiembre, pero es sólo un ejemplo de las 250 que el gobierno de Gandia ha llevado a cabo desde el principio de legislatura en este dispositivo policial, que se ha saldado por el momento con 40 detenidos. En ocho de los casos había gallos y perros de pelea y hasta palomos de competición que se han concentrado en el barrio del Raval. Unos pisos son lugares donde se hallan objetos robados. Otros, centros de distribución de estupefacientes. Y otros, núcleos de prostitución.

Los inquilinos ilegales no suelen ser de Gandia y buscan la capital de la Safor para residir, a veces hacinados y siempre en condiciones de marginalidad. La presencia de menores en estos hogares no ha sido significativa, ya que sólo se han detectado en cuatro ocasiones. Cuando ha habido niños, la policía se ha puesto en contacto con los Servicios Sociales y el departamento de Educación para analizar los riesgos de exclusión y problemas que pudieran presentar.

El coordinador general de Seguridad Ciudadana, Javier Reig; el jefe de la Policía Local de Gandia, Marc Cuesta; y el oficial Tomás Reyes aportaron ayer estos datos para, a continuación, señalar que los inmuebles son propiedad de las entidades bancarias o mercantiles aunque también se han dado casos de dueños que se han marchado a vivir o trabajar a otro punto y que se han visto sorprendidos por la entrada ilegal de personas en sus casas. Muchas de las viviendas carecen de luz y agua y en su interior se acumulan numerosos desperdicios. «Hemos sido testigos de casos en los que los moradores realizaban sus necesidades en las habitaciones convirtiendo la vivienda en un foco de infección. Ha habido veces en que hemos tenido que desinfectar la ropa. En otras ocasiones, hemos encontrado plagas de garrapatas y muchos insectos», relató Reyes.

Desde la Policía Local se agradeció la colaboración del Cuerpo Nacional de Policía y de los diferentes departamentos municipales, entre ellos, el de Servicios Sociales y el de Servicios Básicos. Reig, Cuesta y Reyes mostraron los 250 expedientes instruidos «para devolver la convivencia a un vecindario que la perdió por el mero hecho de que al lado de sus casas no vivía nadie».

Fotos

Vídeos