Decenas de anguilas y lisas se pudren en el Ullal Gran

Los peces muertos todavía no han sido retirados del humedal de Tavernes de la Valldigna. :: lp/
Los peces muertos todavía no han sido retirados del humedal de Tavernes de la Valldigna. :: lp

Los peces, que aparecieron muertos hace más de una semana en Tavernes, todavía no han sido retirados del humedal

CARLES GIMENO TAVERNES.

Los peces muertos siguen pudriéndose desde hace más de una semana al sol en el Ullal Gran de Tavernes de la Valldigna. LAS PROVINCIAS denunció entonces la mortandad de anguilas y lisas, pero ayer por la tarde aún no habían sido retiradas ni había sido saneado el humedal. El Ullal Gran y de les Penyetes está situado junto a la carretera que une Tavernes y su costa. La sequía ha provocado que este frondoso manantial sea poco más que una charca con una décima parte de su caudal habitual.

Tras una semana sin que nadie actuase en este paraje, la situación no ha hecho más que agravarse y el panorama es dantesco. Decenas de grandes lisas yacen putrefactas en las aguas retiradas. En estos últimos días la mortandad ha crecido y ha afectado también a anguilas.

El hedor es tan insoportable que cuesta acercarse a la charca. El elevado calor y los días que llevan allí esats especies muertas hacen irrespirable el aire.

Pese a tanta muerte, sólo cuando se permanece unos instantes en silencio se aprecia la presencia de tortugas y unos pocos ejemplares de peces que en poco más de un palmo de agua fangosa tratan de sobrevivir boqueando aire en la superficie.

El Ullal de les Penyetes, situado junto al Ullal Gran, ha desaparecido prácticamente, sólo queda un pequeño charco con pocos centímetros de agua.

Ambos manantiales están unidos por un pequeño canal, pero el agua ya no fluye entre ambos.

Una rápida actuación podría aliviar la situación del Ullal Gran, pero hasta ahora poco ha importado a las instituciones este desastre natural.

Los Ullals son afloramientos de agua que se cuelan por el suelo calcáreo y brollan en terrenos más permeables, como es el caso de la antigua marjal de Tavernes, donde se encuentran estos ullals.

El concejal de Medio Ambiente, Perfecto Benavent, respondió ayer que no tenía constancia de la mortandad de peces y que estudiaría la retirada de los ejemplares. Asimismo, indicó que es difícil emprender medidas contra la sequía. Aún así se comprometió en hablar con el sindicato de riegos, que es quien se ocupa del nivel freático de la Sèquia Mare, ya que según el regidor, el nivel de dicha acequia es el que regula el agua en la zona de los Ullals.

Mortandad en la Goleta

El pasado mes de julio ocurrió un episodio similar en Tavernes, pero en el Lago de la Goleta. Miles de pequeños peces aparecieron muertos. Una decena de operarios de la limpieza sí trabajaron a destajo entonces para retirar los cadáveres de los peces que se amontonaban en las orillas.

Varios ediles del Consistorio estuvieron en la zona y comentaron que se habían efectuado tareas de limpieza del lago para quitar los peces ya sin vida. La concejal Llum Sansaloni explicó en su día que todo apuntaba a que la mortandad se debe a la falta de oxígeno del agua y a que las últimas lluvias hayan podido filtrar aguas sucias.

Sansaloni indicó que el lago no puede tener vegetación que ayude a oxigenar las aguas por un tratamiento que se dio al fondo del lago en anteriores legislaturas. Al no tener vegetación no se oxigena y se tuvo que instalar el sistema de aireado, «pero parece ser que en este caso no ha sido suficiente».

Agentes del Seprona se desplazaron a la Vall también se desplazaron entonces para tomar muestras del agua y desestimar algún tipo de vertido. A falta de las comprobaciones finales, todo hace pensar que la mortandad se debió exclusivamente a la falta de oxigenación de las aguas.

En agosto de 2011 ya murieron centenares de carpas en este mismo lago. Tras esta gran mortandad, que en su día se atribuyó a la falta de oxigenación del agua, se instaló un sistema compuesto por varios aireado

La Goleta cuenta con ejemplares de carpas, lisas y black-bass. Pero después de varios capítulos de mortandades sólo se divisan ejemplares de carpas y muy pocas lisas.