Xàtiva pagará finalmente por la Ciudad del Deporte un 70% más del presupuesto inicial

Concejales de Xàtiva durante una sesión plenaria. / lp
Concejales de Xàtiva durante una sesión plenaria. / lp

El pleno aprueba la modificación del presupuesto para hacer frente a la sentencia que obliga a pagar los sobrecostes de esta obra

BELÉN GONZÁLEZ XÀTIVA.

El pleno de la corporación municipal de Xàtiva aprobaba, en la sesión celebrada el pasado sábado, la modificación del presupuesto necesaria para afrontar el pago de las últimas sentencias judiciales que condenan al Ayuntamiento a abonar 354.978,58 euros a Acciona Infraestructuras, S.A. por los sobrecostes registrados de la Ciudad del Deporte.

Finalmente, el consistorio tendrá que pagar por esta obra heredada del anterior equipo de gobierno municipal más de 13 millones de euros. Teniendo en cuenta que el presupuesto inicial de las obras de esta instalación era de 7,7 millones de euros, por lo que el sobrecoste del polideportivo ronda el 70%.

Es la estimación que hacía el concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Xàtiva, Ignacio Reig, en su intervención durante el pleno.

El pleno aprueba una moción contra el vertedero pretendido en Barxeta

El concejal fue desgranando varios sobrecostes no contemplados en el proyecto inicial, como el desvío de una línea de alta tensión, de 1.117.000 euros; distintas ampliaciones de la obra y trabajos al margen del proyecto que suponen un coste acumulado de 10.821.000 euros al que hay que sumar otros 2.187.000 euros en indemnizaciones por la expropiación de terrenos. Al final, 13.008.000 euros.

En el debate sobre la modificación del presupuesto, el portavoz de Esquerra Unida, Miquel Lorente, afirmó que «tenemos que afrontar el pago de medio millón de euros por deudas de la gestión anterior, un dinero que podía haberse destinado a mejorar la vida de la gente».

Por su parte, Cristina Suñer, portavoz de Compromís, puso de manifiesto que «podemos pagar estas deudas gracias a un superávit que se genera por el cambio de modelo de gestión», puesto en marcha en esta legislatura.

Por otra parte, el pleno aprobó por unanimidad la cuenta general del ejercicio 2017. Reig señaló que «los años 2016 y 2017 han supuesto un esfuerzo considerable en la reducción de la deuda a largo plazo».

Según el también portavoz del PSPV-PSOE la deuda bancaria del consistorio setabense se ha situado en 7,97 millones euros, que sumados a una deuda comercial de 2,6 millones, sitúan el endeudamiento financiero total en 10,5 millones de euros a finales de 2017. El concejal adelantó que «la tendencia en ejercicios futuros debe ser la estabilización de la deuda en esas cifras. Para Ignacio Reig, el trabajo que tendrá que realizar el equipo de gobierno es el de «centrar el esfuerzo en la ejecución del presupuesto proveniente de ejercicios anteriores y en la mejora de la gestión de los ingresos, si se quiere mantener la presión fiscal en los niveles actuales».

Moción contra el vertedero

El pleno también aprobaba una moción contra la instalación del vertedero de Barxeta, moción que fue presentada por el grupo municipal EU. El concejal Alfred Boluda, quien defendió la moción, afirmó que «el territorio de los municipios vecinos, con este proyecto, no sólo se ve abocado a la posibilidad de un empeoramiento de la calidad ambiental, sino que también pasa a formar parte de la presa, del bocado, de las aves de rapiña en que se ha convertido el negocio de los residuos».

Al respecto, el alcalde, Roger Cerdà reiteraba la postura en contra y lanzaba un mensaje de tranquilidad. Informaba que «el proceso de autorización del vertedero está iniciando su camino. La Conselleria de Urbanismo, a quien se ha solicitado la declaración de interés comunitario, ya tiene los informes de los ayuntamientos afectados, con las alegaciones correspondientes.

Además, aseguraba que «los ayuntamientos de los tres municipios afectados, Barxeta, Genovés y Lloc Nou de Fenollet, están haciendo las cosas como corresponde y es muy probable que en los próximos meses este tema quede resuelto. Ninguna de las administraciones implicadas se ha pronunciado favorablemente sobre esta instalación», concluía.

La concejala de Medio Ambiente, Pilar Gimeno, en nombre de su grupo, Compromís Xàtiva, también manifestaba su «no» al vertedero de Barxeta. «No porque según la ley, es el COR la entidad autorizada y encargada de la gestión de los residuos urbanos del área de gestión V5, en la que se incluye Barxeta. No, porque se ha prescindido del proceso de participación ciudadana que marca la ley y no, por el impacto medioambiental que puede tener en los parajes naturales y acuíferos de la zona».

Gimeno habla de implicación de la ciudadana y apunta que su grupo entiende por buena gestión «la creación de pequeñas plantas, regidas por principios de sostenibilidad, adecuación al territorio y no en principios de abaratar costes y beneficios».

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