El sindicato de jefes de la Policía Local denuncia presiones del alcalde de Carcaixent

Concejales de Carcaixent durante un pleno. / lp
Concejales de Carcaixent durante un pleno. / lp

Salom niega que haya denuncias por acoso o impago de horas y atribuye las acusaciones al «ansia de dinero» del responsable policial

MANUEL GARCÍA CARCAIXENT.

El sindicato profesional de jefes de la Policía Local de la Comunitat Valenciana ha denunciado mediante un comunicado que el responsable de la Policía Local de Carcaixent se ha visto «obligado a dejar su puesta por las continuas presiones del alcalde». En el mismo comunicado aseguran que el intendente jefe Fernando Robles ha tenido que solicitar la excedencia y reincorporarse a su plaza en el Cuerpo Nacional de Policía después de las continuas presiones recibidas.

Según señala el intendente Robles a través del mismo sindicato, «era imposible seguir ocupando su puesto en una situación de continuo estrés originado por las presiones a las que ha estado sometido». El método «supuestamente empleado por el alcalde de Compromís Francisco Salom pudo ser el acoso y derribo del jefe de policía. Desde que accedió a la Alcaldía, no ha cesado en su empeño de acabar con el Intendente para que abandone su puesto».

El alcalde, según este comunicado, «pudo haber empleado formulas para conseguir a medio o largo plazo, que Robles abandonara la jefatura, retirándole complementos económicos, dejando de pagarle todas las horas extraordinarias y amenazando con pasarle mediante Decreto a segunda actividad sin destino con el descuento del 20% del sueldo. Estos hechos fueron denunciados en los Tribunales de Justicia y una sentencia le ha dado la razón al intendente. El Ayuntamiento, o mejor dicho, los vecinos de Carcaixent, deben abonar los atrasos al Jefe de la policía desde 2016 con los intereses incluidos».

Pero esta sentencia, advierten desde Siprojefes, «no será la única, todavía están pendientes de resolver varios recursos contenciosos administrativos presentados contra diversos decretos firmados por el alcalde y que perjudican claramente al intendente. Uno de los recursos judiciales presentados es por reducirle el complemento específico, de tal manera que los subordinados tenían un complemento superior al de su jefe. Existe otro por el abono injustificado de productividad a los mandos, ya que un inspector que estando de baja 15 meses cobraba una productividad de 542 euros mensuales, mientras el jefe de la policía tenía que asumir sus tareas y encima sin cobrar productividad».

Consideran que este tipo de actitudes en el ámbito laboral «puede suponer para los afectados unos resultados demoledores, ya que les produce una pérdida de su autoestima, se ven mermadas sus capacidades profesionales, sus relaciones personales en el entorno laboral y su autodestrucción moral. Nos encontramos ante un tipo de presión extremadamente sutil en cuanto perversa, ya que se trata de un comportamiento premeditado, que se ejecuta según una estrategia minuciosamente preconcebida con un objetivo claro y concreto: la anulación de la víctima para que entienda que debe 'entrar en el molde' porque si no lo hace será castigada. Pero con este tipo de presiones no solo se infunde miedo en las víctimas, sino que también advierte a los demás compañeros de lo que podría sucederles de actuar así, creando un clima laboral en el que nadie se atreve a llevar la contraria».

Añadieron que el caso del jefe de Carcaixent «no es el único. Muchos alcaldes pretenden 'doblegar' a los jefes y mandos de la policía local para que atiendan sus intereses partidistas. Presionan para que los mandos policiales realicen informes técnicos y tomen decisiones según criterios políticos. Se trata de injerencias políticas reiteradas con el ánimo de condicionar el sentido de los informes. Los que no admiten estas presiones, son considerados poco colaboradores, hostiles para sus intereses».

El problema, añadieron, es que los alcaldes/as «no suelen responder civilmente y con su patrimonio personal por sus arbitrariedades cuando son condenados por los Tribunales. Las responsabilidades pecuniarias las pagan con el dinero de todos los ciudadanos».

Respuesta del alcalde

Por su parte, Francesc Salom afirmó, en declaraciones a LAS PROVINCIAS, que en ningún momento ha recibido una denuncia por acoso o por impago de horas y recordó que el Ayuntamiento de Carcaixent «no está para satisfacer el ansia de dinero del señor Robles». Reconoció que sí existe una reclamación por el pago de un complemento mensual (75 euros al mes). Al haberle dado la razón al agente, el Ayuntamiento «está tramitando el pago de la indemnización» pero agregó que no existe ninguna hora extra por pagar, «salvo las hechas sin autorización previa». También negó amenazas en el sentido de pasar al intendente a segunda actividad y afirmó que se le comunicó que se daban los requisitos. Salom afirma que Robles le dijo que prefería no pasar a segunda actividad y reincorporarse a la Policía Nacional mientras pensaba si se jubilaba.

Vio una contradicción entre lo que indica el comunicado sobre el paso a la Policía Nacional «si pidió dos veces por registro de entrada el 25 de marzo y el 2 de abril» su reincorporación a la Policía Local. Finalmente, Salom recordó que ya hubo un comunicado similar contra la anterior alcaldesa de la localidad, la popular Lola Botella: «Por lo que se ve, todos los alcaldes y alcaldesas actúan contra el señor Robles y siempre por el mismo motivo, no acceder a satisfacer el pago de sobresueldos injustificados».