Segundo microreventón del año

Con el que se produjo en torno a las 16 del domingo, día 9, son ya dos los reventones o microreventones que se han registrado en una misma zona de la vega de Xàtiva en lo que llevamos de 2018. El anterior, como se recordará, se desató a las 5:10 del 24 de marzo y alcanzó los 95 kilómetros por hora. Fue seco y arrancó techos, puertas y ventanas de las naves industriales situadas en la carretera de Simat. El de anteayer llegó acompañado de lluvia, se cebó especialmente en los alrededores del hospital Lluís Alcanyís, donde abatió árboles y causó daños en vehículos estacionados en aquel lugar, y, según la estación meteorológica de Xàtiva, alcanzó los 110 kilómetros por hora exactos poco después de las cuatro de la tarde.

En términos técnicos, un reventón es un aire frío que se desploma a gran velocidad de un cumulonimbo y se desplaza a ras de suelo a lo largo de unos 10 kilómetros durante no más de 30 minutos. El microreventón únicamente se diferencia del reventón en que no recorre más de 4 kilómetros y dura menos de 15 minutos.

En la ciudad, el viento no superó los 48 kilómetros por hora. Una buena idea de lo focalizados que son estos fenómenos meteorológicos lo brinda el hecho de que la mayor racha de viento registrada el domingo en el observatorio situado en las inmediaciones de la plaza de toros fue de 45 kilómetros por hora y de 48 en el que Rafael Jordà posee en el entorno de la plaza de la Bassa. El pluviómetro de registró ese día una precipitación de 18.8 milímetros., que con los caídos ayer en el momento de escribir esta crónica elevaban a 57.4 los acumulados durante el mes de septiembre -ha llovido en siete de los diez días del mes transcurridos- y a 338 los contabilizados durante lo que llevamos de año.

Un 354% más de lluvia que en 2017. Con arreglo a las estadísticas que maneja Meteoxàtiva, el fenómeno meteorológico más destacado de septiembre no es precisamente el viento, sino la lluvia. Así como el mes de agosto se quedó 3'8 litros por metro cuadrados por debajo de la media de los últimos cuatro años (21'6 sobre 25'4), el presente le saca 51'8 (72'2) al precedente (20'4); es decir, un 353,9% más. Tan es así que, a falta de tres meses y medio para que concluya el ejercicio, 2018, con 338, estaba a punto de alcanzar en el momento de redactar esta nota la registrada durante todo 2017 (346), un año, cabe advertir, especialmente seco. No hay más que saber que la computada en 2016 fue de 672 y la de 2015, de 409.2. La temperatura, que en agosto ya fue 0.8º grados superior a la media de la estación, está siendo de un 1º grado más en lo que llevamos de mes.

Faltó lo fundamental: la reivindicación. Estamos muy contentos de que nuestras observaciones hayan sido escuchadas y de que, aunque con retraso respecto a Gandia, la obra 'Lucrecia Borgia. Entre la historia, el mito y la leyenda', se haya interpretado en Xàtiva. Eso no quita para nos hayan llamado la atención dos omisiones detectadas en la nota de prensa municipal. Una es la inexistencia de la menor alusión a la institución que contrató a la Capella de Ministrers. En cuestión de semanas el consistorio pasa de indicar en el programa oficial de la feria qué entidad organizaba y/o patrocinaba cada uno de los actos a omitir quién estaba detrás del montado a prisa y corriendo para que no se diga que nos chafan la guitarra borgiana. Y el otro es que no se explique lo que constituye el mayor acierto de la operación. Interpretar la obra sobre Lucrecia Borgia en la iglesia de Sant Pere, donde fue bautizado su padre, Rodrigo de Borja, el posteriormente papa Alejandro VI, y no utilizar este dato para reivindicar el carácter setabense de la familia valenciana más universal es no haber entendido por qué Gandia hace suyos a los ducales y a los papales.

Sólo Compromís se preocupa por el hospital. No deja de resultar sintomático que sólo un partido, Compromís, se haya tomado la molestia de denunciar que la Conselleria de Sanidad está desnudando a un santo (el Hospital Lluís Alcanyís) para vestir a otro (el de Ontinyent). Y es obvio que es así. Primero, con Carmen Montón, porque, como presidente de la Diputación de Valencia el alcalde de Ontinyent era un poder fáctico que reclamaba su cuota clientelar. Y ahora, con Ana Barceló en la conselleria, porque si Jorge Rodríguez no concurre a las próximas elecciones con el PSPV y presenta una candidatura alternativa, el PSOE podría perder el diputado comarcal y la izquierda tendría más difícil conservar la corporación provincial, la verdad es que Consell está dejando al Lluís Alcanyís con lo imprescindible. Claro que es lo menos que podía hacer Compromís por el hospital teniendo en cuenta que la Sanidad municipal depende de Cristina Suñer, su portavoz en el consistorio.

Cerdà se pon el COR por montera. Oponerse a la creación de una planta de valorización y eliminación de residuos no debería ser el objetivo del presidente del Consorcio de Residuos V5, valga la redundancia. Pero el señor Cerdà Boluda está ya tan acostumbrado a hacerlo que ya no se da cuenta de la flagrante contradicción en la que incurre al instar a los vecinos, a los mismos vecinos a los que les ha aplicado incrementos porcentuales de dos cifras en la tasa de la basura, a oponerse a la creación del vertedero que una empresa pretende montar en Barxeta. Con argumentos tan demagógicos, además, como los que se esgrimirán contra el COR V5 el remotísimo día en que intente hacer realidad uno de los inimaginables vertederos extrafinos que asegura que está proyectando. Que el de Barxeta no forma parte del Plan de Gestión de Residuos, ha alegado. Pero, ¿qué plan ni qué niño muerto si en los últimos tres años y tres meses lo único cierto que ha hecho el COR, aparte de subir exponencialmente el precio del recibo, ha sido claudicar ante el transportista y aceptar abonarle un millón de euros más al año a partir de 2019, precisamente porque no ha sido capaz de habilitar una alternativa próxima al abortado vertedero de Llanera? A todo esto, ¿en qué asamblea del COR se le facultó para alinearse en nombre de la entidad en contra de iniciativas como ésta, si se puede saber?

Jaimas y fiestas en Sant Josep. Militantes de EU denunciaron este domingo el lamentable estado en que amaneció el entorno de la ermita de Sant Josep tras la fiesta que organizó la noche anterior el restaurante existente en los edificios anexos al ermitorio. Todo apunta a que la mañana se le echó encima a la firma que explota la concesión y ni se habían retirado los desperdicios esparcidos ante la puerta de la Aljama por donde cuenta la tradición que entró Jaime I en la ciudad y a los pies de la mismísima cruz de término del siglo XVI. Ni habían sido desmontados todavía los entoldados erigidos para la ocasión. No hay de qué sorprenderse, de todos modos. Planifica el ayuntamiento una torre de transmisión más grande que la de una corbeta de esas que Navantia está construyendo para Arabia Saudí en el Bellveret, ¿y no van a poder unos señores que sólo se están ganando la vida levantar unos metros más al este unas tiendas de campaña de quita y pon? Tan BIC es un trozo de alcazaba como otro.

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