El puente que no quedará en el olvido

Una mujer y su hija observan lo poco que queda del puente del siglo XVI. / alberto castaño
Una mujer y su hija observan lo poco que queda del puente del siglo XVI. / alberto castaño

El puente d'Allà Baix fue destrozado por la crecida del Clariano y el Ayuntamiento quiere realizar una exposición y editar un libro homenaje Aielo de Malferit invita a sus vecinos a recuperar las imágenes de esta infraestructura

A. TALAVERAALZIRA.

La mayor gota fría del último siglo ha causado una gran cantidad de daños materiales en la Vall d'Albaida y la Costera. Carreteras, barrancos destrozados por la furia del agua que poco a poco se van a comenzar a reponer para que todo vuelva a la normalidad. Sin embargo, en Aielo de Malferit hay una cosa que ni el tiempo ni el dinero conseguirá devolver, el puente d'Allà Baix. Una pérdida irreparable ya que contaba con cinco siglos de historia y formaba parte de la imagen de este pequeño municipio.

Ante esta importante golpe para el patrimonio de la localidad, el Ayuntamiento ha iniciado una recogida de imágenes, tanto antiguas como más actuales del puente, para que este símbolo de Aielo de Malferit no se borre de la memoria colectiva.

Para ello, el Consistorio ha hecho un llamamiento a los vecinos para que entreguen todo el material del que dispongan sobre el puente d'Allà Baix a la biblioteca municipal para que se pueda realizar una exposición y publicaciones «sobre este símbolo aieloner que desgraciadamente perdimos el 12 de septiembre de 2019». Una fecha que quedará guardada en la memoria de los vecinos del municipio de la Vall y en su historia.

Todo este material que se recoja se integrará en el archivo de la biblioteca municipal y el Ayuntamiento editará un libro homenaje a este puente del siglo XVI. Un puente que fue arrancado de cuajo por la fuerza del río Clariano el pasado jueves ante la incredulidad de los vecinos de Aielo de Malferit.

El puente estaba situado en la zona sur de la población y daba acceso a la montaña La Serratella, una zona de huertas emblemática para el municipio. El puente arrastrado por el agua del temporal se utilizaba para paso peatonal y de aperos agrícolas.

La impresionante crecida del río que en otros puntos provocó que el agua entrara en las viviendas o que se tuvieran que cortar varias carreteras, en Aielo llegó con tal fuerza que se llevó por delante la pasarela del puente de piedra, rompiéndola en varias partas y desplazándola unos diez metros. Con el descenso del nivel del agua, se pueden ver los pilares a la espera de que los técnicos decidan si hay alguna parte que se puede recuperar.