Ontinyent invertirá 33.000 euros en crear puntos violeta en las bibliotecas

Desde el consistorio destacan la literatura como herramienta para conseguir una igualdad real entre hombres y mujeres

REDACCIÓN

alzira. Concienciar a la población para trabajar la igualdad a través de la lectura. Éste es el objetivo con el que la concejala de Igualdad, Natalia Enguix, resumía el proyecto de creación de espacios violeta en la Biblioteca Central, en la biblioteca de Sant Josep y en la Agencia de lectura de Sant Rafel con una inversión inicial de 33.000 euros.

Este proyecto que se desarrollará después de la modificación de crédito aprobada en el último pleno municipal y que no supone un aumento del gasto, iniciará con la adquisición de 10.000 euros en libros dirigidos tanto a personas adultas, jóvenes como niños y niñas donde la temática principal será el fomento de actitudes igualitarias y de respeto hacia las diferencias. Asimismo, se contará con 23.000 euros que se destinarán a equipamiento y mobiliario. El proyecto se completará con la organización de varias actividades alrededor de estos espacios para impulsar la implicación ciudadana.

Enguix explicaba que «desde el gobierno de Ontinyent consideramos fundamental alcanzar la igualdad efectiva entre hombres y mujeres para ser una mejor sociedad y por ello consideramos que la literatura, que tiene una gran influencia en la formación de las personas, es la herramienta idónea para trabajar esta cuestión tanto en la población adulta como infantil».

En la misma línea se pronunciaba, el concejal de Cultura, Àlex Borrell, considerando «la lectura como herramienta principal para romper con estereotipos para leer no sólo nos permite adquirir nuevos conocimientos sino también influye en la nuestra manera de ser y desarrollarnos en la sociedad».

Asimismo, la modificación de crédito aprobada también incluía una partida de 10.000 euros para adquisición de libros de diferentes temáticas y géneros muy diversos para las bibliotecas de la ciudad. «Una sociedad sin cultura ni literatura, no será una buena sociedad», concluía el concejal de Biblioteca, Ferran Gandia.