El invernadero de Benifaió no tiene permiso del Gobierno para cultivar cannabis

El invernadero está situado junto a la autovía. / jesús signes
El invernadero está situado junto a la autovía. / jesús signes

La alcaldesa afirma que la empresa no ha realizado trámite alguno ante el Ayuntamiento y asegura que estarán «vigilantes» frente a cualquier acción

Manuel García
MANUEL GARCÍAAlzira

La compañía Freedom Leaf, que hace unos meses anunció la adquisición de un invernadero de 40.000 metros cuadrados en el término municipal de Benifaió, carece a día de hoy de autorización directa y personalizada para el cultivo de plantas de cannabis, tanto con fines de investigación como con fines médicos y científicos.

En una respuesta a pregunta de LAS PROVINCIAS, fuentes del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social remitían un documento firmado por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios en el que se enumeran las autorizaciones vigentes por esta entidad para el cultivo de plantas de cannabis.

En esta lista, actualmente no figura el nombre de la empresa que ha manifestado su intención de impulsar este negocio en una nave situada entre Benifaió y Alginet, muy cerca de la autovía.

La compañía está en un 'periodo de silencio' legal y no puede hablar de sus negocios

Desde la firma señalaron en octubre del pasado año que habían recibido una inyección económica que iba a permitir añadir el cannabis a la «ya existente producción de cáñamo» en sus instalaciones.

LAS PROVINCIAS pudo observar en la mañana de ayer que los trabajos en el interior de la nave continuaban, aunque con discreción por parte de dos hombres.

Algunas fuentes conocedoras de este tipo de negocio apuntaron que podían existir dos posibilidades para explicar esta situación. Una sería que la empresa aún estaría en una fase de acondicionamiento de las instalaciones y que no habría iniciado el cultivo en sí, por lo que no necesitaría por el momento autorización alguna.

La otra opción es que hubiera algún tipo de acuerdo con una de las empresas que sí tiene la autorización en un modo de «subcontratación».

Las autorizaciones para el cultivo del cannabis se renuevan anualmente. En el momento de la renovación o en cualquier momento a petición de la Agencia Española, las entidades deben enviar una memoria de las actividades realizadas facilitando todos los datos con el proyecto autorizado. Asimismo, las entidades autorizadas deben llevar un libro de contabilidad de los cultivos de cannabis y de los productos obtenidos así como, en su caso, de la destrucción de los mismos, que deberán conservar en sus instalaciones durante al menos dos años desde la fecha de la última anotación.

LAS PROVINCIAS se puso en contacto ayer con la central que la empresa tiene en la ciudad estadounidense de Las Vegas para confirmar este extremo y conocer la fase en que se encuentra el negocio.

Fuentes de la compañía explicaron que están actualmente en lo que se conoce como periodo de silencio ('quiet period' en inglés) que prohíbe a los responsables de empresas realizar manifestaciones o predicciones sobre el valor de sus compañías en los últimos días de un trimestre, por la entrega de balance de cuentas. Desde la compañía Freedom Leaf se mostraron dispuestos a ofrecer toda la información cuando haya finalizado este periodo y se cierre el trimestre con la aportación de las cifras a las autoridades económicas.

Por su parte, la alcaldesa de la localidad, Marta Ortiz, afirmó que la compañía no ha realizado trámite alguno en el Consistorio para el desarrollo de su actividad. La máxima autoridad municipal insistió en que no conoce a nadie de la compañía y agregó que el Ayuntamiento que preside va a estar «vigilante» ante posibles irregularidades que pudiera cometer la empresa.

Los partidos de la oposición en el Ayuntamiento conocieron la existencia de esta compañía tras la noticia publicada el sábado por LAS PROVINCIAS. Desde Compromís, su portavoz, Edu Gómez, afirmó que consideraba que este negocio, debido a la distancia con el casco urbano, algo más de dos kilómetros, no causaría perjuicio alguno a los vecinos.

Víctor García, desde Gent per Benifayó, se mostró de acuerdo en que esta empresa se desarrolle y pueda ayudar a crear algunos puestos de trabajo si todo se mueve dentro de la legalidad.

Los vecinos, «con muchas dudas» ante el proyecto

«Es la primera noticia que tengo de eso. No había escuchado nada». Las manifestaciones de Javier, un vecino de la localidad, ni mucho menos son inéditas entre quienes opinaron sobre la intención de esta empresa de impulsar un invernadero para cultivar cannabis a las afueras de la población. Muchos vecinos recuerdan la historia de Lorente, la anterior empresa que ocupaba este espacio, conocida por el cultivo de flores de Pascua y otras plantas y «que hace años cerró sus puertas». A partir de este momento, «yo creía que la nave está abandonada. Alguna vez que he pasado corriendo por allí no he visto mucho movimiento», apunta Carlos. Y es que únicamente son quienes practican deporte por la zona o los agricultores que tienen algún campo por los alrededores los que transitan por los caminos que conducen al espacio en que está situada la nave.

Precisamente uno de los agricultores que tiene terrenos en las proximidades de la empresa apuntaba que, «después de muchos años de no ver ningún movimiento sí que es verdad que he visto a algunas personas limpiando».

Sobre el futuro del negocio y las consecuencias que podría tener para la localidad, las opiniones se dividen según la visión que tengan sobre la marihuana. Desde, como María, que piensa que puede «atraer hasta la zona a gente poco recomendable» a otros como Joan que considera que el uso terapéutico del cannabis es el futuro «y contra eso no se puede hacer nada. Tengo muchas dudas, pero supongo que en no mucho tiempo el gobierno central deberá adaptar la legislación a la de otros países más modernos que no ven esto como un problema».