Un informe ve errores en la obra del frontón de Manuel y niega que cayera por el viento

Estado en que quedó la instalación deportiva el pasado 23 de enero. / lp
Estado en que quedó la instalación deportiva el pasado 23 de enero. / lp

El alcalde trasladará el documento a un abogado experto en temas de Urbanismo para decidir si el proyecto se lleva al juzgado

MANUEL GARCÍA MANUEL.

El pasado 23 de enero, minutos después de la una de la tarde, el frontón del polideportivo de Manuel cayó con estrépito. Afortunadamente, no había nadie en la instalación deportiva en ese momento, por lo que no se tuvieron que lamentar daños materiales. Tras el hecho, el alcalde del municipio, Josep Antoni Pastor, ya vio extraño lo ocurrido porque las rachas de viento que afectaron aquel día a la zona no fueron excesivamente fuertes. En concreto, las rachas máximas en el punto más cercano registrado por Aemet, la ciudad de Xàtiva, llegaron hasta los 73 kilómetros por hora.

Ahora, dos meses después, un informe de una arquitecta corrobora que la obra se realizó basándose en cálculos erróneos y con una ejecución que tampoco fue la idónea.

Asimismo, se concluye que el viento no fue determinante para que la pared se derrumbara. «A pesar de que sí hubo viento no se puede demostrar una presión con características especiales», señala el documento.

Con el nuevo proyecto, el trinquete y el frontón no compartirán ningún elemento constructivo

La primera certificación de las obras se produjo el 30 de enero de 2006 y el acta de recepción de la obra se firmó el 14 de diciembre de 2007.

El principal aspecto que se apunta en el documento firmado por la arquitecta incide en que se produjo un error de cálculo del muro: «Los resultados demuestran un error de proyecto al considerar una presión dinámica del viento de 35 kilogramos por metro cuadrado cuando, según la normativa, hay que considerar para una construcción de estas características 84 kilogramos por metro cuadrado (más del doble)».

La ejecución tampoco fue la óptima según continúa explicando el documento. Así, los anclajes de la cimentación con los pilares «son insuficientes». Sobre el hormigón, «éste carece de la resistencia determinada en la normativa sobre todo en la base de encuentro de los pilares con la cimentación».

Además, las gradas del trinquete deberán ser derribadas «porque no presentan la resistencia que deberían y los encuentros de los elementos estructurales no están bien resueltos». Asimismo, se tendrán que examinar las paredes laterales del trinquete para verificar si están correctamente ejecutadas.

Tras conocer el resultado de este informe, Pastor declaró a LAS PROVINCIAS que trasladará el informe a un abogado experto en cuestiones urbanísticas para que determine si existe la posibilidad de llevar el proyecto y su ejecución al juzgado «y que cada uno aguante su responsabilidad, porque está muy mal hecho». Pastor insistió en que podría haber sido mucho más grave en el caso de que hubiera habido personas jugando en ese momento en las instalaciones.

Pastor calificó la obra como «fruto de una época, en la que las pesetas se estiraban más de lo que debía ser».

Tras insistir en que se basan en los informes técnicos para determinar que la obra no se ejecutó de manera correcta, el primer edil recordó que han pedido ayuda a la Diputación de Valencia para derruir la obra, una parte de la cual se encuentra de pie aunque vallada para evitar más incidentes, y la posterior reconstrucción de la infraestructura deportiva.

Está previsto, explicó el primer edil, que el próximo pleno de la Diputación lleve un punto sobre esta cuestión, «por lo que una vez que se apruebe podemos hacer la correspondiente reserva de dinero» para acometer el proyecto que solvente las molestias para los clubes locales. La Federación de Pilota de la Comunitat Valenciana ya mostró su solidaridad con el club local tras conocer lo ocurrido.

Además, el alcalde también confía en que la localidad pueda acogerse a una línea de ayudas de la Conselleria de Deportes para la reconstrucción de trinquetes.

La intención del Ayuntamiento es separar el trinquete y el frontón, que hasta ahora compartían una pared, algo que desean evitar con la nueva obra, que haría que no compartieran elementos constructivos como hasta ahora. El trinquete se mantendría en la zona donde se encuentra actualmente mientras que el frontón se desplazaría algunos metros.