El gobierno de Favara mantiene los cargos y retribuciones al considerarse válido el acuerdo

Los concejales del PP de Favara abandonan el pleno cuando tenía la palabra la alcaldesa. / a. talavera
Los concejales del PP de Favara abandonan el pleno cuando tenía la palabra la alcaldesa. / a. talavera

La moción presentada por la oposición no ha sido votada en el pleno extraordinario, que ha estado marcado por la tensión

A. TALAVERAFAVARA.

Pleno tenso el que se vivió en la mañana de ayer en Favara pese a que la moción presentada por el PP y PSPV no se votó debido al informe del Secretario Interventor que daba por válidos los acuerdos sobre organización y retribución aprobados en la anterior sesión.

Sin embargo, el debate que se abrió sobre este tema provocó graves acusaciones entre las formaciones políticas y finalizó con el abandono de los concejales del PP y reproches entre algunos asistentes por lo que tuvo que mediar un agente de la policía.

Este pleno extraordinario solicitado por la oposición de Favara (PP y PSPV) pretendía revocar los acuerdos aprobados en junio sobre organización y retribuciones de los concejales. Cabe recordar que los cinco ediles de Compromís, grupo que gobierna en solitario, además del reparto de áreas municipales, ostentan los cargos en diferentes órganos comarcales y provinciales y cuentan con una dedicación parcial que tiene una retribución de 878 euros brutos para cada uno.

Los dos grupos de la oposición proponían que la alcaldesa se liberara con un aumento de la retribución y que el resto de concejales contarán con un sueldo menor por una dedicación de 6 horas.

Además, también pedían un reparto entre todas las formaciones de los puestos en los diferentes órganos y comisiones según la representación municipal. En concreto, uno de los puntos más polémicos y que afectó a la Mancomunitat de la Ribera Baixa, es que en esta moción se pedía cambiar el vocal de Favara en la entidad comarcal, Arturo Escrig que fue elegido la semana pasada como presidente de la Mancomunitat, por una edil del PP.

Sin embargo, antes del inicio del debate, el secretario del Ayuntamiento leyó su informe en el que explicaba aportando la documentación jurídica que los acuerdos sobre organización y retribución eran válidos y que si la oposición quería modificarlos se debía realizar a través de un expediente de revocación, por lo que no bastaba con la moción y celebración del pleno.

A tenor de esto la alcaldesa, Oro Azorín, decidió que no se votara sobre los puntos del día pero dio paso al debate. Un debate en el que cada partido político aprovechó para recriminar al resto actuaciones pasadas.

«No nos habéis respetado. Las fuerzas de izquierda deberían hablar pero nuestra percepción es que no nos queréis al lado y que queréis gobernar en minoría», ha asegurado el portavoz socialista, Rafael Gisbert aunque ha añadido que su voluntad siempre ha sido la de apaciguar la situación y llegar a un consenso.

Una posición que ha negado la alcaldesa que ha afirmado que «os ofrecimos muchas cosas y no habéis querido gobernar con nosotros» y ha añadido que «queréis imponernos la liberación de la alcaldía».

El portavoz del PP, Pedro Juan Victoria, ha sido el siguiente en el turno de palabra y ha recordado que fue Compromís «quien propuso que la edil del PP fuera la vocal de la Mancomunitat y luego lo cambiaron». Además, ha señalado que «tenemos jurisprudencia que dice que sí se puede modificar» los acuerdos sobre organización y retribuciones y que «en septiembre no habrá dinero y habrá que aprobar una modificación de crédito». Victoria también ha lamentado que la alcaldesa, como presidenta de la corporación, no ha haya permitido que se votaran los puntos del día.

Por su parte, la portavoz de Compromís, Isabel Borrás, ha explicado el sistema de reparto de tareas entre los ediles del equipo de gobierno según «su perfil técnico» y ha calificado de «falta de respeto» que el resto de grupos quieran obligarles a trabajar de una determinada forma.

Borrás ha asegurado que en la anterior etapa del PP en el gobierno local se aumentó el gasto político en un «300%».

Pero los momentos más tensos se han vivido cuando la alcaldesa ha tomado la palabra para cerrar el pleno y ha realizado un repaso por la gestión que realizó el PP en su momento y recriminando el elevado coste de muchos proyectos. En un momento del discurso, Azorín ha hablado de una «derecha fascista» lo que ha indignado a los ediles del PP pese a que la alcaldesa se ha retractado poco después.

Esto ha provocado que los cuatro concejales hayan abandonado el pleno antes de su finalización al considerar que «esto no lo podemos aguantar» y parte del público ha mostrado su indignación por la actitud de los populares y se ha producido un pequeño altercado. Un pleno extraordinario que tensa todavía más la situación política de Favara con un gobierno en minoría.