El futuro Palacio de Justicia de Alzira reservará espacio para crear dos nuevos juzgados

La consellera de Justicia en una de sus visitas a Alzira con miembros de la corporación municipal. / lp
La consellera de Justicia en una de sus visitas a Alzira con miembros de la corporación municipal. / lp

Las obras se prevé que comiencen en 2020, un año después de lo estimado inicialmente, ya que todavía se está perfilando el proyecto

A. TALAVERA ALZIRA.

La redacción del proyecto básico del Palacio de Justicia de Alzira ya está a punto por lo que se conocen algunos detalles de cómo serán estas anheladas instalaciones judiciales que acabarán con el problema de dispersión de los juzgados.

La nueva sede se construirá sobre una parcela de 4.800 metros cuadrados cedida por el Ayuntamiento al final de la avenida Luis Suñer. El principal objetivo es que aglutinará todos los órganos judiciales de Alzira que en la actualidad se encuentran dispersos en diferentes sedes.

Además de albergar los siete juzgados existentes en la ciudad se reserva espacio para instalar dos juzgados más según ha podido saber LAS PROVINCIAS. Esto abre la puerta a ampliar el servicio ya que el partido judicial que cubre Alzira es amplio y también a que vuelva a instalarse en la ciudad el juzgado de lo Penal que fue trasladado hace unos dos años a Valencia y que ha sido muy reclamado por los profesionales del sector para evitar los traslados.

Habrá un aparcamiento en el sótano para los trabajadores y otro en superficie para usuarios

El edificio contará con una planta sótano con 65 plazas de aparcamiento para los trabajadores y con 56 plazas más en superficie para el resto de usuarios. Una petición que realizó a finales del año pasado el alcalde de la ciudad, Diego Gómez, ya que en un primer momento el anteproyecto del Palacio de Justicia contemplaba un párking subterráneo de tres plantas.

En la planta baja se dispondrán los usos más públicos como son el Registro Civil, que contará con sala de lactancia, salón de bodas, salas de vistas (que contarán con espacio de espera, espacio para el detenido y espacio seguro para declaraciones de la víctima y poder preservar su identidad), juzgado de guardia con acceso 24 horas independizado del edificio, espacio para el colegio de abogados y el colegio de procuradores.

En las plantas altas además de los juzgados se instalará la Fiscalía, la Oficina de Atención a la Víctima del Delito, espacio para el Instituto de Medicina Legal, la Unidad de Valoración Integral Forense y otros servicios.

Esta previsto que las obras comiencen en 2020 ya que en estos momentos todavía no está cerrado de forma definitiva el proyecto. El equipo redactor ha mentido una reunión con el personal técnico del a Conselleria y con colectivos profesionales de las futuras instalaciones para explicarles las funcionalidades de los distintos espacios.

En este encuentro se ha dejado espacio para que estos colectivos puedan realizar aportaciones al proyecto para evitar o minimizar las posibles disfunciones futuras.

El año pasado se anunció que las obras de esta sede judicial comenzarían en el primer trimestre de 2019. Una fecha que, una vez más, no se cumplirá y es que este proyecto lleva más de una década en agenda de la Conselleria pero no ha llegado nunca a culminarse. En esta ocasión se espera que sea la definitiva y que se cumplan las promesas ya que la consellera de Justicia, Gabriela Bravo, anunció en una de sus visitas a la ciudad que el Palacio de Justicia de Alzira era uno de sus prioridades.

Lo que es cierto es que en los presupuestos de este año se han consignado 400.000 euros para la redacción del proyecto que ya ha entrado en su fase final. Las estimaciones para los dos próximos años, 2020 y 2021, son de 6,8 millones de euros por lo que el presupuesto total estimado para este proyecto asciende a 14 millones de euros.

El edificio está diseñando de forma que sea flexible para en un futuro poder adaptarse a la Nueva Oficina Judicial (NOJ).

El proyecto básico que se ha presentado ante los profesionales de la justicia en Alzira muestra como las nuevas instalaciones estarán dotados con las más modernas sistemas de seguridad, confort térmico, protección contra el soleamiento, además de que todos los despachos y espacios de uso administrativo contarán con luz natural, algo con lo que no cuentan actualmente.