Favara denuncia la inacción de la Diputación por la falta de proyecto en la CV-510

Los vehículos pesados atraviesan el municipio provocando retenciones y molestias a los vecinos. / a. talavera
Los vehículos pesados atraviesan el municipio provocando retenciones y molestias a los vecinos. / a. talavera

Este año las retenciones en la carretera están siendo mayores por las obras de la N-332, que causan más tráfico en la comarcal

ENRIC ORTIZALZIRA.

El Ayuntamiento de Favara ha demandado un año más la circunvalación de la comarcal CV-510 que afecta al tráfico del pueblo todos los veranos debido que los veraneantes y bañistas se dirigen a las playas de Cullera a través de la carretera que atraviesa este municipio de la Ribera Baixa. Unos desplazamientos que provocan grandes retenciones en Favara, especialmente durante los domingos, los días en que hay más tráfico hacia las zonas costeras para pasar el día.

Favara está atravesada por dos carreteras. Por un lado, la N-332, con una densidad de circulación de 22.000 vehículos diarios, y por otro, la CV-510, de titularidad provincial, por la que pasan una media de 6.000 vehículos al día.

De acuerdo con Oro Azorín, alcaldesa del municipio, este año los atascos en la CV-510 han sido más grandes a causa de las obras de la nacional N-332. Las mejoras que se están haciendo a esta carretera provocan que el tráfico que antes soportaban tenga que circular ahora por la CV-510, lo que complica mucho la situación porque en palabras de Azorín «se duplican los camiones porque el Ministerio del Interior ha obligado al pueblo a que los camiones pasen por la comarcal».

Con el problema añadido de que esta carretera no está preparada para soportar el tráfico pesado de los camiones, ya que pasa por dentro del pueblo y hay tramos en los que no caben dos vehículos de este tipo por la estrechez de las calles, con lo que los atascos que se provocan empeoran por momentos. La alcaldesa además añade «que deshacen los caminos y las calles» por su peso, que debilita el asfalto.

Esta problemática en la población de Favara no es para nada nueva, ya en 2017 la Diputación mantuvo una reunión con la alcaldesa de Favara. Sin embargo, desde el gobierno local se quejan de que «no se ha concretado ninguna actuación para la circunvalación que se pide» desde esta reunión. En 2017 la circunvalación de la CV-510 ya distaba de ser una demanda nueva.

En 2015 el primer teniente de alcalde de Favara, Rafael Gisbert, y la concejala de Urbanismo, Medio Ambiente y Agricultura, Isabel Borrás se reunieron con el diputado de Carreteras Pablo Seguí, acerca del tema, y de aquella reunión tampoco salió ninguna medida.

Además de estas retenciones, Oro Azorín pone el acento en que hay puntos negros en la CV-510, debido en su opinión a que «la gente va a 70 kilómetros por hora» por dentro del municipio, una velocidad bastante superior de la permitida. La alcaldesa cree que «cuando pase algo será cuando cambien alguna cosa», en esta línea se pregunta: «¿Tiene que morir un niño para que se haga alguna obra?».

En esta carretera ya ha habido percances, como el de un coche que atropelló a una chica de 28 años que caminaba en la carretera CV-510, a un kilómetro de la esta localidad de la Ribera en 2013.

Cabe recordar que la Diputación realizó el año pasado obras para mejorar la seguridad vial en el cruce con la N-332 hasta Alzira, unas obras por valor de 15.000 euros en las que se pusieron badenes, pasos de cebra, vallado en zonas escolares, mejores desagües y una mejor iluminación.

Esta actuación, contemplada en el Plan de Actuaciones en Seguridad Vial, accesibilidad y mejoras funcionales fue, para Oro Azorín, «una reacción a la amenaza del pueblo de cortar la carretera». Además explica que se trató de una obra que «no soluciona el problema» porque el tráfico continúa pasando por dentro de Favara con los perjuicios que ello conlleva para los vecinos.

Uno de estos, según relata Azorín es que los domingos los vecinos no pueden girar a la izquierda en el pueblo, porque las calles se bloquean para que los conductores no se desvíen colapsando el casco urbano, y por tanto hay calles impracticables a causa de esta medida.

De todo este problema la alcaldes de Favara lamenta «que no se les haga caso». No duda en criticar a Pablo Seguí, el que hasta este año fue el responsable del área de Carreteras, que según la alcaldesa les dijo que en la anterior legislatura «las obras ni estaban ni se les esperaban».

La alcaldesa ve además muy triste que el único proyecto de esta obra «sea de la década de los ochenta y que desde entonces en Favara no se haya empezado ninguna obra para llevarlo a cabo». Una inacción que esperan que cambie en septiembre con la llegada del nuevo diputado de Carreteras Rafa García. A pesar de ello también advierte de que «en cuatro años de negociar no se ha conseguido nada, y si sigue la tónica pasarán a otras estrategias».

Desde la Diputación explican que conocen la problemática de esta carretera comarcal y que será tras las vacaciones cuando comiencen las reuniones con los técnicos para trazar una hoja de ruta para los próximos cuatro años.

En estas reuniones con el nuevo responsable de Carreteras se valorará la urgencia de las actuaciones en la CV-510 y qué se puede hacer para solucionar un problema que se arrastra desde décadas.