Cullera inicia las obras en su histórico Pont de Ferro para crear un mirador sobre el río Júcar

Recreación de cómo quedará el puente, después de la actuación. / lp
Recreación de cómo quedará el puente, después de la actuación. / lp

El Ayuntamiento invertirá 241.000 euros en la mejora del viaducto de hierro más antiguo de la comarca que presenta un estado de degradación

MANUEL GARCÍACULLERA.

La ciudad de Cullera iniciará en la jornada de hoy jueves las obras de rehabilitación integral del Pont de Ferro, el viaducto metálico más antiguo de la Ribera. El objetivo de la actuación es convertir la emblemática infraestructura en un mirador sobre el río Júcar, un nuevo concepto que servirá para destacar un puente que en estos momentos presenta un estado de degradación importante como consecuencia de años en los que no se ha actuado sobre el mismo.

El Ayuntamiento, a través de la Concejalía de Urbanismo que dirige Bernat Escolá, dio a conocer en la jornada de ayer cómo quedará tras la intervención. Para ello ha publicado una infografía en la que se puede observar una imagen renovada y moderna que respeta la idiosincrasia histórica del puente y le devuelve a su estado original con un aire de modernidad.

Una de las principales novedades será la ampliación del espacio peatonal y la mejora de la accesibilidad. Actualmente, apenas se cuenta con unas aceras de 70 centímetros, hecho que dificulta el tránsito de peatones. Tras la renovación, el paso de viandantes pasará a ser de más de dos metros y se dotará el mismo con bancos y jardineras. Esto lo convertirá en un punto privilegiado para la observación del río.

El puente cuenta ahora con aceras de 70 centímetros y doble sentido de tráfico

Del mismo modo, el tráfico rodado será de un solo sentido -de entrada a la población-, suprimiendo el doble sentido actual. Así se elimina el problema de espacio de una calzada estrecha que no se adapta a la nueva realidad de la movilidad del siglo XXI. Las obras contemplan además mejoras en la estructura metálica y cerrajería, en el firme, un nuevo alumbrado y la restauración de la sillería y la mampostería, según se detalla en el proyecto técnico diseñado por el arquitecto cullerense Joan Rafael Grau.

El Consistorio es el propietario de la infraestructura -el único Ayuntamiento que tiene la titularidad de un puente de hierro de todos los existentes en la comarca- e impulsa esta rehabilitación para frenar el deterioro de una de las joyas de la corona de la obra pública de principios del siglo pasado y emblema urbano de Cullera.

Para ello, inyectará 214.000 euros procedentes de una Inversión Financieramente Sostenible (IFS) de la Diputación de Valencia.

El alcalde, Jordi Mayor, aseguró que, tras la rehabilitación, el Pont de Ferro de Cullera será «un ejemplo» en toda la comarca. «Vamos a revertir el estado de una infraestructura que está en proceso de degradación para que luzca como toca y sea un espacio atractivo», añadió el alcalde. «Ahora el puente no invita a pasear por él, eso vamos a solucionarlo con el ambicioso proyecto que vamos a poner en marcha», concluyó el primer edil.

Doble arco

El Pont de Ferro de Cullera se trata de un viaducto o puente de carretera con una estructura en doble arco de hiero fundido con uniones roblonadas. La citada estructura metálica tiene una luz de 60 metros y se apoya en ambas orillas en estructuras de fábrica. Estas estructuras están formadas por un pilar de grandes dimensiones y un hueco transversal cubierto con bóveda de cañón que permite el tránsito de vehículos por ambas márgenes del río.

La estructura metálica es un doble arco atirantado por el tablero y unido a él mediante vigas verticales con tirantes diagonales y travesaños. Tiene una anchura de 7 metros, de los que 5 están destinados a tráfico rodado. Fue proyectado por el ingeniero Martín Cornet, según algunas fuentes, o por su homólogo José Jimeno Lasala según otras, y construido por la empresa La Maquinista Terrestre y Náutica, de Barcelona. Dirigió las obras Enrique Domingo y fue inaugurado el 15 de agosto de 1905. El puente fue declarado Bien de Relevancia Local en 2010 con categoría de Monumento de Interés Local.