Qué será del convento de Santa Clara

Ofrenda fallera de huevos celebrada en Santa Clara./
Ofrenda fallera de huevos celebrada en Santa Clara.

El concejal Jorge Herrero Montagud se pregunta en la tribuna del PP de Xàtiva qué piensa hacer la corporación con aquella parte del real monasterio de Santa Clara que no se emplee en la construcción de los nuevos juzgados. Y es verdad. Nada se ha dicho a este respecto antes y después de la compra del inmueble. El equipo de gobierno podría contestar que la operación, por de pronto, ha permitido que la ofrenda fallera de huevos vuelva a celebrarse este sábado como antes. Y no mentiría. Hacía 18 años que o los festeros no pedían a la santa que les concediera la gracia de que hiciera buen tiempo durante las fallas o se lo pedían en el asilo de San Antonio, que es a donde fueron llevados los huevos el sábado una vez concluido el acto oficiado por el abad. Pero si el destino futuro del Palau d'Alarcó no está claro, el del convento no lo está mucho más.

Pioneros de la salvación del Puig. Los anales de la recuperación de la ermita del Puig no deberían olvidar algunos datos. Como, por ejemplo, que los primeros intentos de rescatarla de la ruina los emprendió el ayuntamiento siendo alcalde Josep Miquel Calabuig y concejal de Cultura Mariano González Baldoví, autor, asimismo, del informe (Expediente 420/85) aportado para la frustrada inscripción del monumento a nombre del ayuntamiento en el registro de la propiedad y de las negociaciones con la Capitanía General de la 3ª Región Militar para que helicópteros del Ejército cooperaran en el transporte del material hasta la cumbre del cerro. Que el proyecto de restauración se le encargó a Antonio Vela cuando todavía no era arquitecto municipal. Y que cuando finalmente comenzaron las obras de restauración en 2010 era alcalde Alfonso Rus y concejala de Cultura la ahora jefa de la oposición María José Pla Casanova.

El castillo por todo referente. El castillo de Xàtiva no es cualquier cosa. Cuando toda una multinacional como LafargeHolcim se precia en el informe del ejercicio de 2018 de que los productos elaborados en la fábrica que posee en Sagunto se han empleado, entre otros sitios, en las obras de rehabilitación del castillo de Xàtiva es por algo. La agencia D'Turisme corroboraba este extremo en una nota emitida recientemente. Sus clientes -indicaba- suelen visitar la ciudad atraídos por la espectacularidad de su alcazaba y es entonces, y sólo entonces, cuando les sorprende la monumentalidad del centro histórico y «que los papas Borja eran de Xàtiva». Un dato que explica por qué llevamos años insistiendo en que la promoción turística municipal no podía olvidar subrayar de dónde procedía la familia valenciana más universal.

Se suaviza la congestión jamonera. El traslado de la jamonería L'Ibèric del nº 19 de Jaime I al 60 se ha hecho de rogar. El lector recordará que en agosto del año pasado ya lo dábamos casi por hecho. Pero al fin se ha producido. La firma creada en 2013 por el empresario gandiense Salvador Terol Cintas, con otros establecimientos para sibaritas como éste en Gandia, Oliva, Denia y Murcia, dispondrá en su nuevo emplazamiento de más espacio y terrazas. Y descongestionará un poco este tipo de oferta gastronómica que estaba muy apelotonado. Baste recordar que en el nº 7 de la Alameda está La Jamonería de Olmedo y en el nº 30 Capricho Ibérico, la bocatería que abrió Manuel Reyes Sánchez a principios de diciembre tras cerrar Los Manueles. Por lo demás, se ha consumado la liquidación por cierre de Bed's. El local que albergó a la franquicia de colchones, almohadas y demás elementos para el descanso y anteriormente a la cafetería El Pasaje, está ya en alquiler.