La comarca pierde un 12% de su población en diez años y se siente abandonada

Millares es el municipio de la Canal que más habitantes ha perdido. / jesús signes
Millares es el municipio de la Canal que más habitantes ha perdido. / jesús signes

Municipios como Millares y Enguera ponen en marcha medidas para incentivar que los vecinos se queden en el pueblo

ENRIC ORTIZ LARIBERA@LASPROVINCIAS.ESZIRA.

ALLa Canal de Navarrés perdió entre 2008 y 2018 un total de 2.240 habitantes, un dato que no sería demasiado problemático si no fuera porque en 2008 en la región había un total de 18.013 habitantes. Una cifra que ahora se sitúa en 15.761, un 12,5% menos.

La pérdida de habitantes es general en los ocho pueblos de la comarca, que cuenta con una densidad de población de 22,22 por kilómetro cuadrado. Anna, el pueblo que menos población ha perdido tiene un 4,18% menos de habitantes que en el 2008 (115 habitantes), el que más ha perdido, Millares, tiene un 31,21% de pobladores menos. Tan solo son 157 personas menos, una bajada que se entiende drástica en un pueblo que en 2008 contaba con 491 habitantes.

Hablando con su alcalde, José Ricardo Pérez, bromea con que «Millares es el paradigma de la despoblación, ya que solo le llaman de periódicos por eso». Una vez pasadas las bromas, explica sus problemas: no hay suficientes líneas de autobús, no llega la fibra óptica, se les dan insuficientes recursos para mejorar su situación...

Millares, el pueblo más pequeño, perdió más de un 30% de la población y Enguera un 18%

Uno de los problemas más grandes que tienen es por ejemplo la falta de un cajero en el pueblo, que obliga a los ciudadanos a ir a otro pueblo. Otro de los inconvenientes es que no tienen centro sanitario, porque se pasó a Dos Aguas la atención sanitaria que se tendría que encargar de cubrir a los dos pueblos, una situación que considera que se les ha perjudicado a la hora de conseguir que más gente se traslade al municipio.

Pérez también señala que la administración autonómica cuenta con un fondo económico para la despoblación, pero es «muy insuficiente. Necesitamos un mayor apoyo y estar mejor comunicados», reivindica.

Impresiona también la caída de población de Enguera, el municipio más grande de la Canal de Navarrés, donde se han perdido 1.095 habitantes, un 18,58% menos. En Enguera, según datos municipales el 51,38% de la población tiene entre 30 y 64 años y el 21,77% más de 64. Matilde Marín, alcaldesa del municipio lo confirma, «hemos perdido mucho», explica, «y es algo que afecta a cosas como la recaudación del Ayuntamiento o incluso al número de representantes políticos que puede tener el municipio, en las últimas elecciones pasamos de un total de trece ediles como representación el pueblo a solamente once».

Marín, explica también que se sienten abandonados y que les faltan infraestructuras básicas como el transporte. «No tenemos tren y ahora tampoco bus a Valencia, antes salía uno al día y ahora solo llega hasta Xàtiva» Además lamenta que desde otros territorios no se conozca Enguera, y que tengan problemas «como la mala conexión a internet».

Estos pueblos intentan cambiar las circunstancias. En Enguera, Marín, quiere empezar medidas como ayudas a la gente joven para establecerse o el intento de llegar a una mejor política fiscal que atraiga a nuevos habitantes a la población.

En Millares también lo han intentado. En 2018 se activó una iniciativa por la cual se da un bono para gastar en Millares de 100 euros mensuales a las familias por cada niño escolarizado y residente en la población hasta los 12 años. Una medida por la cual Pérez explica que tuvieron 6 niños más en la escuela durante el curso 2018-2019.

Nuevas medidas

La Generalitat ha creado para solucionar este problema la Dirección General de Antidespoblamiento. Una iniciativa que Jeanette Segarra, directora de este ente, valora como «importante para poner sobre la mesa el tema y romper la imagen de que Valencia es el Levante perfecto que hay en Madrid, porque hay una dualidad entre interior y costa importante».

Segarra lleva solo unas semanas al frente de este organismo y por el momento todavía se están poniendo al día. Pese a ello, explica «que en septiembre comenzará a reunirse con los alcaldes de zonas despobladas para conocer la realidad de los pueblos» y así «poder adaptar las medidas a llevar a cabo de manera correcta, atendiendo a las necesidades concretas de cada pueblo».

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