La alcaldesa de Benigànim habla de «chantaje» de Compromís y de intentar forzar su salida

Pleno del pasado lunes en el que se rechazaba la retribución de la alcaldesa. /LP
Pleno del pasado lunes en el que se rechazaba la retribución de la alcaldesa. / LP

Los dos ediles de Compromís, tras investir a la portavoz socialista, vetan su sueldo por discrepar con el reparto de las concejalías

BELÉN GONZÁLEZBENIGÀNIM.

Apenas ha pasado un mes desde la constitución de los nuevos ayuntamientos y el de Benigànim podría cambiar de color político. El pacto de investidura firmado entre PSPV-PSOE y Compromís saltaba por los aires en el pleno del pasado lunes en el que se debatía la organización del consistorio.

Los dos concejales de Compromís votaban, junto con los del Partido Popular, en contra del decreto de organización, así como de las retribuciones de la alcaldesa y el concejal liberado socialista.

Esa situación pone a la alcaldesa, la socialista Amparo Canals, en la tesitura de continuar en el cargo sin un salario o renunciar a la alcaldía y volver a su puesto de trabajadora social como funcionaria de carrera que es del propio Ayuntamiento de Benigànim, dada la incompatibilidad que establece la ley en ese caso.

Canals habla de «chantaje» y de «moción de censura encubierta» por parte de Compromís. «No es que yo quiera irme, es que me fuerzan a hacerlo», aseguró a LAS PROVINCIAS.

Desde Compromís se explica que este «no» no es a la retribución de la alcaldesa, sino a su decisión unilateral en la distribución de las concejalías, sin tener en cuenta ninguna de las propuestas que les hicieron llegar.

Al respecto, desde la coalición nacionalista aseguraron que sus propuestas están basadas en «los perfiles de los dos concejales elegidos en las urnas, pensando donde podían aportar más al pueblo». Insistieron en que hasta pasada la investidura en el PSPV no se dijo nada y fue a partir de conseguir la alcaldía cuando «envían una contrapropuesta».

La proposición de Compromís era una concejalía que abarcara Gobierno Abierto, Participación, Transparencia y Modernización y otra de Educación, Cultura, Patrimonio y Plurilingüismo, este caso para el portavoz, Josep Calero. El problema parece estar en que ambas formaciones quieren para sí Cultura en exclusiva. Según aseguró la alcaldesa, el empeño de Compromís por esta concejalía es porque «les da una mayor visibilidad de cara a sus votantes». Les propone compartirla y desde Compromís no se aceptan.

Otro de los puntos en el que no hay acuerdo es en las tenencias de alcaldía. Compromís pide la primera, al considera que suponen el 25% del gobierno de coalición. La visión de la alcaldesa, en cambio, es distinta. Considera que siguiendo la proporcionalidad de votos les corresponde la cuarta tenencia de alcaldía, pero que están dispuestos a ofrecerle la tercera. Asimismo, existen diferencias a la hora de explicar la propuesta de Compromís de contar con un liberado a media jornada externo, es decir, un asesor, al igual que los socialistas cuenta con dos. Amparo Canals asegura que no se les ha dicho que no, sólo que se incluiría en los presupuestos del próximo año. Los nacialistas aseguran, sin embargo, que no impusieron la inmediatez de la contratación.

«Esto no es una medida de negociación, es un chantaje y lo que más me duele es que les importa muy poco los vecinos de Benigànim», asegura la alcaldesa, quien asegura que desde el inicio se quería conformar un gobierno «lineal colaborador y cooperativo, transparente y donde todas las decisiones pasen por todos». La decisión la adoptará en el siguiente pleno.

Y esa decisión dependerá del que hasta ahora era su socio de gobierno, quien asegura «seguir abiertos al diálogo, sin líneas rojas», como indica su portavoz, Josep Calero, «para hacer realidad un gobierno de progreso».

Calero insiste en que no votaron en contra de las retribuciones de la alcaldesa, sino en contra «de cómo se ha llevado a cabo el proceso» y tras acordarlo la asamblea local del partido y asegura que nunca favorecerán «ni por acción ni por omisión, la formación de un gobierno municipal del PP», en alusiones a los que dicen está difundiendo los socialistas sobre un pacto encubierto con los populares.

Todo ello a pesar de mostrar su malestar por la actitud «agresiva e irrespetuosa» que, aseguran tuvo la alcaldesa en el pleno, algo que ella niega rotundamente, «sólo expuse y expliqué como había sido todo el proceso de negociación», concluyó la máxima autoridad municipal.

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