Las Provincias

El inconfundible sabor del vino de Xàtiva

Sanchis y Cerdà promocionan en Barcelona vinos inexistentes.
Sanchis y Cerdà promocionan en Barcelona vinos inexistentes.

A la primera cullerada, mosca». Aún no se ha hecho público el importe del contrato suscrito por Mariola Sanchis con la empresa Grupo RV Edipress, pero estamos en condiciones de asegurar que nos saldrá caro. Y como todo lo organice con el rigor con que redactó la nota de prensa difundida el pasado 31 de mayo no nos saldrá caro: nos costará un ojo de la cara. El escrito que daba cuenta de la presentación en Barcelona de la oferta turística y cultural de Xàtiva para este verano únicamente contenía dos líneas del día. Dos frases supuestamente pronunciadas por el alcalde en un lugar inconcreto y ante un auditorio indeterminado porque no se detallaban. El resto de la farfolla contenidos en el folio eran tópicos típicos intemporales sobre Xàtiva. Quiérese decir que quien los redactó tuvo semanas para copiarlos y contrastarlos. Pero no lo hizo.

Vuelven los toros a la feria. Y así nos encontramos con que uno de los «espectáculos lúdicos» más destacados de cuantos se celebran en la feria setabense son las «corridas de toros», prohibidas, como ya subrayó LAS PROVINCIAS, precisamente, por la parte contratante de la primera parte. Algunos de los monumentos emblemáticos que los turistas pueden recorrer son «la Casa Natalicia de Alejandro VI» -No nos pregunten por qué emplean las mayúsculas al tuntún y consideran visitable una vivienda privada- y el Real Monasterio de Santa Clara, a pesar de que está cerrado a cal y canto. «Otra estación de esta ruta es la iglesia de San Pedro, en la que un Rodrigo Borja niño fue bautizado muchos años antes de ser proclamado Sumo Pontífice». ¡Pues claro que fue «muchos años antes»! Los 'xiquets de bolquers' no acceden al papado.

Un convenio partido en dos. Otra afirmación que demuestra, por si alguna falta hacía, que el informador en cuestión no tenía los cinco sentidos puestos en lo que estaba haciendo es que asegura que otra muestra del «patrimonio artístico de la ciudad» es «el Real Monasterio de la Asunción». Denominación que también recibía el de Santa Clara y que por tanto no debería ser presentado como un cenobio distinto. Pero donde más demuestra que está pensando en las musarañas es cuando remata la faena afirmando que «Xàtiva atrae a sus visitantes (.) por el inconfundible sabor de sus vinos». Aseveración que, salvo que proceda de una plantilla anterior, que es lo más probable, no puede ser interpretada más que como una reivindicación subliminal de la antigua Gobernación setabense. Porque viñas, en el término municipal de Xàtiva, no debe quedar ni una. Y bodegas como las de Llopis y Juanito, menos. Porque lo que hay ahora son vinotecas.

En definitiva, una chapuza completa que habrá que consignar en el haber del «ejecutivo de cuentas Antonio José Chinchetru», nombre que figura en el membrete de esta hoja volandera, y, cómo no, de la sagaz concejala de Turismo, Mariola Sanchis, que con ésta y el elevado precio acordado por el alquilar de un bajo situado tras la fuente del León y carente por tanto de valor comercial, son ya dos de las jaimitadas que lleva.

No es el canal. Es la variante. El Ayuntamiento de Xàtiva es como 'El general en su laberinto', la novela de Gabriel García Márquez, pero en materia de aguas. Extrajo las obras que debía realizar en la red de abastecimiento de agua del listado de inversiones a someter a la consideración del respetable, tal como le sugerimos desde esta sección de LAS PROVINCIAS. Pero continúa culpando de todos los males que aquejan al servicio al estado en que se encuentran los 7,2 kilómetros del canal de Bellús cuando en realidad no es así. Todas las fugas que tenga este tramo de la conducción habrá que arreglarlas. Pero a la ciudad de Xàtiva llega agua para dar y vender. Es la defectuosa variante construida en el año 2012 entre la fuente de los 25 Chorros y la planta de impulsión la que origina los principales problemas. Ahí vino el lío. Y todo apunta a que mientras no se subsane el error que se cometió en aquel accidentado trabajo continuará faltando presión, detectándose burbujas en la conducción y todas esas excusas o verdades que vienen esgrimiéndose desde entonces para interrumpir el suministro a la población cada dos por tres. Porque un topo que se dedique a boicotear la línea para propiciar la privatización del servicio no habrá, ¿verdad? ¿O sí? No es por nada, pero las maniobras de este estilo están a la orden del día en otras partes.

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