La mascota de Sophie von Schönburg

Blacky es un chihuahua viajero con una cuenta de Instagram. /LP
Blacky es un chihuahua viajero con una cuenta de Instagram. / LP

Blacky tiene cuenta de Instagram propia, disfruta viendo películas y ha viajado por todo el planeta en compañía de sus dueños. Es un chihuahua sociable al que un defecto físico le vaticinaba al nacer un futuro poco prometedor

ELENA MELÉNDEZ

La historia de Sophie y Blacky comienza hace cuatro años cuando, la socia fundadora de la división de eventos de Cul de Sac, decide adoptar un perro. La raza la tenía clara, durante la etapa que vivió en Nueva York fue propietaria de un chihuhua de pelo largo y sabía que quería repetir, pues conocía bien la personalidad amigable de estos canes. «Una amiga me habló de un señor que tenia chihuahuas. Cuando contacté con él dijo que tenía uno con la lengua fuera, un defecto de nacimiento. Como así no podía venderlo se ofreció a regalármelo», explica. Sophie no se lo pensó, se hizo con ese cachorro al que bautizó como Blacky y abrazó su pequeña imperfección como una singularidad especial del que pronto de convirtió en un miembro más de la familia.

Además, le abrió una cuenta de Instagram propia cuyo alias es @blacky_lenguie. En ella comparte divertidas instantáneas del día a día del perro: «no hay foto que se haga en casa en la que no salga Blacky. En mi familia siempre ha habido perros y se nos educó en el respeto hacia ellos y en la convicción de que, además de ser una fuente de afecto y compañía, suponen una gran responsabilidad», asegura. Tanto es el protagonismo del animal en la vida de esta familia que en la alfombrilla de la entrada se puede leer: «Bienvenidos al reino de Blacky».

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Pero si ha habido un momento crucial ha sido la llegada a su vida de Rudi, el hijo de Sophie y su marido, Carlos. Lejos de sentirse destronado por la presencia del bebé, Blacky se convirtió de la noche a la mañana en amigo fiel, compañero de juegos y guardián protector. «A veces les veo compartiendo galletas. Intento evitarlo aunque es una manera de que se inmunicen los dos», afirma Sophie con una sonrisa. Blacky se ha integrado en las rutinas familiares y es buen cómplice incluso cuando van al supermercado y se mete en la parte baja del carrito de Rudi con el fin de pasar desapercibido. También disfruta de los ratos de televisión en común y celebra con ladridos cuando aparece algún animal en pantalla. No en vano ya ha visto en varias ocasiones la película 'Un chihuahua de Beverly Hills'. Además, en los cinco años que tiene de vida Blacky ha estado en Alemania, Francia, Italia, Venezuela y muchos lugares de España. Acostumbrado a viajar, se adapta sin problemas al ritmo de sus dueños y disfruta descubriendo nuevos entornos que lo sacan de su rutina diaria.

Sophie von Schönburg junto a su familia, de la que forma parte también Blacky.
Sophie von Schönburg junto a su familia, de la que forma parte también Blacky. / LP

En opinión de Sophie, Valencia es una ciudad perfecta para tener un perro. El cauce del río es un desahogo y un espacio privilegiado para dar paseos y cada vez existen más zonas acondicionadas para perros y locales en los que se permite entrar con ellos. Sophie cree que, además, debe haber también «una concienciación cívica por parte de los dueños para que haya una buena convivencia».

DNI

Nombre
Blacky
Edad
Cinco años
Raza
Chihuahua de pelo largo
Origen
Adoptado en Valencia
Gustos
cine, viajes, Rudi
Instagram
@blacky_lenguie

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