Fernando Mulas, un doctor en la ratonera

Fernando Mulas invita a Revista de Valencia a un ensayo de 'La ratonera' en el colegio teatro del Colegio de Médicos. /JESÚS SIGNES
Fernando Mulas invita a Revista de Valencia a un ensayo de 'La ratonera' en el colegio teatro del Colegio de Médicos. / JESÚS SIGNES

El neuropediatra ha empezado a desarrollar su faceta de actor de teatro, pero tiene múltiples aficiones, como bailar, esquiar, jugar al golf, la pintura, navegar en su barco y hacer senderismo

José Molins
JOSÉ MOLINSValencia

Habíamos quedado con Fernando Mulas en el Colegio de Médicos de Valencia, pero al entrar en su teatro no es a él a quien vemos, sino al señor Paravicini, personaje que interpreta en el ensayo de la conocida obra 'La ratonera' de Agatha Christie. El doctor ha descubierto hace aproximadamente un año su vocación sobre las tablas y disfruta en el escenario. «Me gusta la interpretación y esto surgió por tener tiempo libre, ahora que ya me jubilé del hospital La Fe. El Colegio de Médicos tiene un grupo de teatro y pensé que era una forma de ver cómo mejoraba mi dicción, porque yo suelo hablar muy rápido. La verdad es que cuando te expresas en público siempre pronuncias mejor. Supone una experiencia muy buena, porque el director lo hace bien, tiene experiencia y te modula las expresiones, la voz, la sincronización de la palabra con el gesto. A mí eso me ha venido fenomenal».

Paulatinamente va mejorando sus dotes artísticas: «Lo importante es interpretar al personaje, pero un poco como tú eres, para que se note naturalidad, porque si te sale forzado, como hacemos los noveles, no queda bien. He notado mucha evolución en todo este tiempo». Tras la obra de debut, 'A las 6 en la esquina del bulevar', de Jardiel Poncela, recibió halagos por su papel de mayordomo. «El trabajo que estamos preparando ahora, 'La ratonera', me parece entretenido, sarcástico y con intriga. Mi personaje de Paravicini es un excéntrico que llega por sorpresa a la casa y tiene que comportarse de forma estrafalaria, algo sobrado... Debe caer un poco mal», comenta. El estreno será en junio, en un acto en el Colegio de Médicos. «Si sale bien, a lo mejor luego nos invitan a algún centro cultural como el Ateneo para repetirla. Creo que la práctica de memorizar textos resulta buena para el funcionamiento cerebral, es mejor estar activo». A raíz del teatro se ha implicado en un grupo de poesía y lee poemas, aprendiendo a captar la atención del público con entonaciones más enfáticas.

JESÚS SIGNES

Fernando es un hombre polifacético. Reconoce que a todo el mundo le sorprende cuando hace otra de sus pasiones: «Me gusta el flamenco y de vez en cuando voy a un local a bailar sevillanas, disfruto con eso, ya que viví de pequeño en Sevilla y tocaba la guitarra, pero también bailo rock clásico. Además fui con mi mujer a dar clases de tango y ahora quiero hacer indie hop». Y es que se revela como buen amante de la música, porque le apasiona la ópera y va a menudo al Palau de les Arts. «Tengo el abono, he visto hace poco 'El corsario'».

También reparte su tiempo libre practicando varios deportes. Antes le gustaba mucho jugar a tenis y tiene un trofeo de subcampeón en un torneo hace ya alguna década. «Soy zurdo para coger la raqueta pero sin embargo diestro en el ping pong. Además, en la facultad hacía esgrima y quedé subcampeón», expresa. «También he hecho mucho esquí, en Granada o en Baqueira. Bajo sobre todo pistas rojas, procuro siempre no arriesgar. Sigo practicando todo menos el tenis». Y es que ahora se ha pasado al golf. «Voy a jugar una vez a la semana, es muy entretenido, relajante, exige concentración y precisión. Andas por todo el campo. Tengo un buen 'swing' porque de joven di clases con mi padre y lo aprendí, aunque no poseo la precisión del que lo practica más a menudo. Tengo un hándicap 28, que es normalito», admite Mulas.

Neuropediatra

Especialista en neurología y pediatría. Dirige el instituto valenciano de neurología pediátrica, un centro experto en trastornos del neurodesarrollo.

Una de las cosas que más le hacen disfrutar es su barco. «Me encanta navegar. Vamos todos los años a Ibiza y Formentera. Es amplio, de 40 pies, pueden dormir seis personas. Una de las cosas más relajantes es cuando no ves más que mar por todas partes, ahí dependes de tus habilidades para dirigirte donde quieres, porque el viento te lleva y tienes que manejar las velas. Hemos visto a veces situaciones comprometidas, así que debes anticiparte a lo que pueda ocurrir». Sus destinos habituales, además de Baleares -llegó a ir a Palma de Mallorca-, son Alicante, Xàbia, Moraira y Benidorm. Precisamente en la costa alicantina le apasiona practicar senderismo. «Ves naturaleza, haces ejercicio por sitios agradables, pero yo no paso de 130 pulsaciones. Me gusta la zona del Montgó, Cumbre del sol y la ladera del Cabo de San Antonio. Procuro ir durante todo el año, los fines de semana».

De sus múltiples viajes alrededor del mundo (ha estado en todos los continentes, con destinos como Nepal, Sudáfrica, Japón, China...) guarda una colección impresionante de fotografías, otra de sus aficiones de toda la vida. «Tengo varias cámaras, hago fotos por todas partes y me vale para ejercitar la memoria, porque pongo la temática y recuerdo lo que pasó aquel día».

Además, ahora se acaba de apuntar a una academia de pintura, ya que siempre le encantó este arte. «Voy a ver muchas exposiciones pero pensaba que no tenía ni idea de pintar. Sin embargo he empezado a practicarlo y resulta que no se me da mal. Me he iniciado con carboncillo y papel, como los clásicos», dice mientras muestra alguna de sus obras. También saca tiempo para escribir el blog de LAS PROVINCIAS'Mi hijo me llama', donde habla sobre el desarrollo de los niños y los comportamientos infantiles con un carácter divulgativo.

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