El misterio de las vírgenes embarazadas

El 0,8% de las madres que participaron en un estudio sobre natalidad aseguró haber concebido a su hijo sin mantener relaciones sexuales

S. PEREAMADRID
La silueta de la Virgen María sobre la Luna. / Reuters/
La silueta de la Virgen María sobre la Luna. / Reuters

Un insólito accidente biológico o la preocupante falta de educación sexual. Los especialistas del British Medical Journal parecen decantarse por la segunda opción al contemplar perplejos los resultados de un estudio que ha analizado los hábitos personales de 7.840 jóvenes estadounidenses durante un periodo de catorce años. Aunque la proporción es ínfima, las implicaciones del dato resultan sobradamente llamativas. De las más de cinco mil mujeres que se quedaron embarazadas durante el transcurso de la investigación 45 aseguraron ser vírgenes, de las que 36 llegaron a dar a luz.

Like a virgin (mother) es el elocuente y jocoso epígrafe elegido por los investigadores para difundir el estudio, publicado no por casualidad, en vísperas de unas fechas muy pertinentes, en el prestigioso boletín académico. Aunque recuerdan que en el reino animal existe un fenómeno relativamente frecuente entre ciertas especies de tiburones, reptiles y, en menor medida, aves, que admite la reproducción de células sexuales femeninas no fecundadas -la partenogénesis-, los especialistas advierten de que, biológicamente, es imposible entre humanos, cuya fecundación implica necesariamente copias de los genes de ambos progenitores. Y tras superar el desconcierto inicial, han encontrado explicaciones mucho más plausibles que ciertas alusiones divinas pronunciadas por alguna de las implicadas.

El exhaustivo estudio permitió acceder a detalles reveladores en la evolución de estas encintas milagrosas. Un tercio de ellas había hecho una promesa de castidad, peculiar declaración de principios muy extendida entre adolescentes estadounidenses de fuertes convicciones religiosas. En el resto de la muestra, la proporción no llega al 15%. La fuerte presión social que viven estas jóvenes, inmersas en un entorno asfixiante de represión sexual desde bien pequeñas, explica para los autores del estudio la vaguedad de sus respuestas.

La atmósfera recriminatoria en la que crecen estas jóvenes les impide acceder a una información que puede resultar crucial. Los expertos del 'British Medical Journal' señalan que la mayor parte de los padres de estas madres virginales reconocen que jamás han hablado con sus retoños de sexualidad. Un escenario que explica estadísticas alarmantes como la arrojada por un estudio desarrollado entre universitarios canadienses. El 80% concebía como relación sexual únicamente a aquella que concluye con el orgasmo femenino. Los investigadores británicos aluden a esta inquietante estadística para cerrar de un plumazo el misterio de las vírgenes embarazadas.