La "viuda negra" de Alicante vuelve al lugar del crimen

Las cámaras estaban preparadas para grabar el regreso a las 22 horas y 41 minutos del 20 de agosto del año pasado. En ese momento se escucharon los gritos de Jose Luis. Salen de este parking. Acaba de ser apuñalado hasta la muerte. Supuestamente por Conchi, su mujer y desde aquel día: la viuda negra de Alicante. Junto a ella Francisco, su cuidador, presunto cómplice del crimen. Han salido de la cárcel, en la que llevan desde aquel día, esposados pero se han negado a participar en la reconstrucción. La simulación de los agentes buscaba las mismas condiciones de luz para dar veracidad al testimonio del único testigo: una policía fuera de servicio que corría cuando oyó ruido. Se acercó y se topó con la pareja. Inspeccionó el lugar, vio el cuerpo y dio la voz de alarma. A ambos los detuvieron en el mismo lugar. Diez meses después Conchi sonríe, asiente al juez y habla con los abogados y Francisco no para de gesticular. Con una calma que nada tiene que ver con sus espectáculos de gritos y desmayos sin silla de ruedas y con ella. La policía sospecha que una falsa tetraplejia está detrás del crimen del cuarto marido de Conchi. Tras solo 15 días de matrimonio volvió a quedarse viuda.-Redacción-