Pacto del Botánico

Las turbulencias del pacto en Valencia tensionan el cierre del segundo escalón del Consell

Comisión negociadora del Botánico/Jesús Signes
Comisión negociadora del Botánico / Jesús Signes

El equipo negociador del nuevo Botánico vuelve a reunirse para determinar el número total de directores generales y cerrar el de asesores

M. H.

Los equipos negociadores que deben terminar de conformar el dibujo final de la Generalitat cuentan estos días con un nuevo elemento distorsionador en un proceso ya de por sí largo y complicado en el que deben terminar de encajar en dos centenares de puestos a cuatro partidos políticos, a decenas de sensibilidades, acercarse a la paridad y repartir proporcionalmente la representación. El mal rumbo de las negociaciones para conformar gobierno en la ciudad de Valencia que se ha vivido estos días ha enrarecido el ambiente entre los dos socios principales del Botánico, Compromís y PSPV, que ultimarán mañana el número de direcciones generales y personal eventual que cerrarán el círculo de cargos en la Administración general.

Fuentes del proceso negociador reconocieron ayer el malestar entre las partes por cómo se están desarrollando las conversaciones para formar el gobierno municipal de Valencia, donde el acuerdo permanece enquistado en la creación de una vicealcaldía reclamada por los socialistas a la imagen del organigrama adoptado por la Generalitat. Es decir, que el partido que no ostenta la presidencia o, en este caso, la alcaldía, pueda ostentar un cargo institucional de rango inferior, pero superior al del resto de concejales o consellers. Una condición que se quiere repetir en Valencia y que está tensando las relaciones en el Botánico hasta el punto de que este finde semana, incluso el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, tomó cartas en el asunto y se posicionó del lado de la líder del PSPV en Valencia, Sandra Gómez. El también secretario general de los socialistas valencianos reconoció que en los gobiernos de coalición siempre debe haber cesiones y que no se puede gobernar como si se tuviera mayoría absoluta, en clara alusión a las rencillas entre Compromís y PSPV en la capital.

Los equipos negociadores retomaron ayer el contacto antes de iniciar el diseño de las direcciones generales de las doce consellerias en reuniones a partir de hoy. El malestar por el mal transcurso de las conversaciones en Valencia se ha trasladado al Botánico. Aunque fuentes de los equipos del pacto autonómico reconocieron ayer que los problemas en un ámbito se acaban por trasladar a otros (es el caso de la Diputación de Valencia), la sangre no podrá llegar al río porque el Ayuntamiento de Valencia tiene de plazo para culminar su equipo de gobierno municipal hasta el próximo 15 de julio. Sin embargo, el Consell quiere tener cerrado su organigrama en los próximos días. Así que los tiempos para vincular ambas negociaciones son distintos.

El número con el que los negociadores trabajan oscila entre los 60 y 70 directores y directoras generales. Una cifra que también crecerá respecto a la anterior legislatura, según las fuentes consultadas. Sólo para mantener la proporción de dos direcciones generales por secretaría autonómica de las que se ha venido hablando, la cifra ascenderá a un mínimo de 58 altos cargos, ya que el pasado viernes la estructura del Consell dejó en 29 las secretarías autonómicas que tendrá el nuevo Gobierno.

La premisa para bajar al detalle la negociación pasará, como ha sucedido hasta ahora, por la continuidad en sus cargos de quienes ya lo ostentaban en casi todos los departamentos. También se quiere mantener la nueva proporcionalidad en el resultado de las elecciones, como ya sucedió en el reparto de carteras (seis para el PSPV, cuatro para Compromís y dos para Unidas Podemos), pero fuentes de la negociación aseguran que también se ha puesto encima de la mesa continuar con el actual reparto de la anterior legislatura para mantener el espíritu continuísta. Esa división, sin embargo, no se correspondería con los nuevos porcentajes, pero Compromís querría mantener su actual número de direcciones.

Baile de asesores

Por otra parte, el número de cargos que ocuparán plaza de personal eventual es todavía una incógnita a la espera de la publicación del nuevo decreto de asesores. Mientras esa cifra, que crecerá desde los 74 actuales hasta casi el centenar, se publica, los primeros nombramientos ya han aparecido en el Diario Oficial de la Generalitat (DOGV). El presidente Puig está renombrado a casi todos sus asesores, con la salvedad de Marc Bellvis, que acompañará al nuevo conseller Arcadi España como jefe de prensa. También Oltra ha optado por la continuidad de su equipo, del mismo modo que la consellera de Justicia, que asciende a Alberto Muiños a jefe de gabinete en lugar del nuevo alcalde de Sagunto. En Sanidad, el actual asesor José Martínez Rubio también dirigirá el gabinete de Ana Barceló.