Un tuit incendiario tensa la visita de Trump a Francia

El ánimo de polemizar de Donald Trump fue evidente incluso antes de que comenzara su encuentro con Macron. / saul loeb / afp
El ánimo de polemizar de Donald Trump fue evidente incluso antes de que comenzara su encuentro con Macron. / saul loeb / afp

Los presidentes francés y estadounidense se esfuerzan por disipar malentendidos sobre la defensa en el Viejo Continente

F. ITURRIBARRIAPARÍS.

En un improvisado ejercicio de limado de asperezas, Emmanuel Macron y Donald Trump se esforzaron ayer por desactivar la incipiente polémica acerca de la defensa europea provocada por un incendiario mensaje publicado por el inquilino de la Casa Blanca nada más aterrizar en París para asistir al centenario del fin de la Primera Guerra Mundial. El presidente francés y su homólogo estadounidense coincidieron en que Europa debe incrementar su aportación financiera al gasto militar y trabajar para reforzar las capacidades estratégicas de sus ejércitos.

La culpa del repunte de tensión entre París y Washington la tuvo un agresivo tuit emitido por Trump en el mismo momento en que el avión Air Force One aterrizaba a última hora del viernes en el aeropuerto internacional de Orly. «El presidente Macron acaba de sugerir que Europa construya su propio ejército para protegerse contra Estados Unidos, China y Rusia. Muy insultante pero quizás Europa debería primero pagar su parte a la OTAN que Estados Unidos subvenciona ampliamente», escribió con su proverbial sentido de la provocación.

El presidente estadounidense aludía a unas declaraciones realizadas el martes por su anfitrión en una entrevista radiofónica en la que insistió en la necesidad de reforzar la defensa europea, una idea constante desde que llegó al poder en mayo de 2017. «No se protegerá a los europeos si no se decide tener un verdadero ejército europeo», planteó Macron antes de indicar que «nos tenemos que proteger respecto a China, Rusia e incluso Estados Unidos». Con estas últimas palabras aludía a la decisión de Trump de retirarse del tratado de eliminación de misiles nucleares de medio y corto alcance (INF) suscrito en los años 1980.

En el preámbulo de su reunión bilateral en el Elíseo, un protocolario posado ante las cámaras en el que no estaban previstas declaraciones, Macron tomó la iniciativa de aclarar la posición «muy insultante» que había encrespado a su huésped. «Comprendo que el encadenamiento de temas en la entrevista haya podido crear confusión pero son dos temas diferentes, el tratado INF y el de una fuerza de defensa de los europeos», puntualizó con su tono más conciliador para neutralizar el malentendido.

«Debemos compartir mejor las cargas en el seno de la OTAN», proclamó el presidente francés, deseoso de contentar a su homólogo, visiblemente tenso y crispado. «Celebramos aquí la amistad entre nuestros pueblos y nuestros ejércitos así como la formidable solidaridad que ha habido entre nosotros que nos encontramos entre los más viejos aliados», añadió Macron mientras buscaba el contacto táctil con palmadas en la espalda y las piernas de su interlocutor.

La operación seductora surtió efecto en Trump quien aseguró que «tenemos muchas cosas en común sobre numerosos aspectos aunque ciertas personas piensen lo contrario». «Nos hemos hecho muy buenos amigos al cabo de los años», apostilló antes de volver a montar en su caballo de batalla. «Estados Unidos paga por proteger a Europa y debe financiar hasta cierto punto, pero hay límites. Deseamos ayudar, contribuir, pero hay otros países que deben echar la mano al bolsillo para que la situación sea justa», reiteró el presidente estadounidense.

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