El tripartito achaca a la infrafinanciación que las leyes del Botánico no se ejecuten

El socialista Manolo Mata bromea con Miquel Real, de Compromís, ayer antes de la reunión de los evaluadores del Botánico. / JUANJO MONZÓ
El socialista Manolo Mata bromea con Miquel Real, de Compromís, ayer antes de la reunión de los evaluadores del Botánico. / JUANJO MONZÓ

La reunión para evaluar la pasada legislatura se cierra con escasa autocrítica del PSPV y Compromís ante la petición de Podemos de una mayor «eficacia»

BURGUERA VALENCIA.

Vaso medio lleno o medio vacío. He ahí la cuestión dirimida ayer en la primera y única reunión que celebra el tripartito de izquierdas (PSPV, Compromís y Podemos) para realizar una evaluación de las políticas del Botánico, el pacto firmado para sostener al Consell durante la pasada legislatura. Socialistas y econacionalistas mantuvieron un tono más optimista sobre lo hecho, mientras que los podemistas se situaron más en la esfera de lo que ha quedado por hacer. Los evaluadores de la formación morada manifestaron la posición de los más críticos del partido, que durante el último año han señalado que, sí, ciertamente, durante la pasada legislatura se aprobaron muchas leyes, pero que se aplicaron menos de las deseables. Se legisló por encima de las posibilidades del Botánico de ejecutarlas.

Desde el PSPV y Compromís se considera que ese contraste entre la efervescencia de leyes y el atasco en su puesta en práctica obedece a la falta de presupuesto. Es decir, al dinero. O sea, la financiación. En definitiva, que la culpa de que el vaso no rebose es del Estado central. En esas coordenadas se movieron los integrantes de la mesa de evaluación reunida ayer en el Colegio Mayor Rector Peset de Valencia. Ese análisis precederá a lo mollar; en definitiva, a los encuentros a tres bandas que se desarrollarán a partir de conocer los resultados de las elecciones locales del próximo domingo, el 26-M. Ese será el Rubicón del tripartito, para saber cuáles son las fuerzas reales de cada uno para negociar el qué (los contenidos del pacto) el cómo (las consellerias en que se dividirá el Consell) y el quién (los puestos que cada uno ocuparán).

En esa retórica se mueven los tres partidos, si bien fuentes de todas las partes admiten que mucho de ese 'qué, cómo, quién' ya se está hablando, pero en despachos menos públicos. Lo que sí es está haciendo desde algunas consellerias de la Generalitat es remitir documentos en los que se resumen las actuaciones realizadas hasta ahora y aquellas cosas que ha faltado por llevarse a la práctica.

«Las normas aprobadas precisan ser llevadas a la práctica», advierten los podemistas

La reunión se inició poco después de las 17 horas y a ella asistieron quince personas, cinco por cada una de las candidaturas de izquierdas que se presentaron a las elecciones del pasado 28 de abril. Por parte de los socialistas acudieron Manolo Mata, José Muñoz, Rosa Peris, Toñi Serna y Carlos Fernández Bielsa. De Compromís estaban Àgueda Micó, Fran Ferri, Miquel Real, Pasqual Mollà y Natxo Serra. Los podemistas enviaron a Fabiola Meco, Ángela Ballester, Rocío Segura, Enric Pla y, de EU, Jaume Giner.

No obstante la configuración de esta mesa de negociación variará sensiblemente una vez se inicie el diálogo sobre el futuro Consell y las conversaciones comiencen a tomar un cariz más intenso.

En uno de los descansos de la reunión de ayer, la podemista Fabiola Meco señaló que «si la primera legislatura fue la del avance en los derechos de la ciudadanía, ahora se pretende encarar una efectividad de las políticas públicas, porque las normas precisan ser llevadas a la práctica». En este sentido, Meco puso varios ejemplos de leyes, como la de servicios sociales, que se han aprobado pero que precisarán de un paso por las partidas presupuestarias.

El socialista Manolo Mata admitió que en la primera reunión de los miembros del tripartito se tuvo una sensación de 'dejà vú', algo ya vivido, concretamente hace cuatro años. El síndic del PSPV en Les Corts señaló que durante la evaluación de ayer se consideró necesario «desarrollar las leyes» aprobadas por el Parlamento valenciano la pasada legislatura, si bien consideró que esa puesta en prácica de las normativas precisan de «un cambio en la financiación». Igualmente, el dirigente socialista aseguró que en las próximas reuniones se abordará la necesidad de contar con una «arquitectura institucional más fuerte»

Por su parte, Àgueda Micó indicó que en la reunión se había destacado el balance «positivo» del tripartito sobre lo realizado hasta ahora, recordó que se han aprobado más de 70 leyes y proyectos de ley, que se ha trabajado desde un Consell «estable», si bien «no todo ha sido bonito», y en este sentido, la secretaria general del Bloc consideró que había faltado tiempo y mayor financiación para que los resultados de su gestión se materialicen.