Terrazas vacías por la plaga de mosquitos

En la zona sur de Alicante no hay quien pare a tomarse una caña o un refresco en algunas de las terrazas. Al llegar la tarde los clientes huyen despavoridos de las picaduras. La plaga de mosquitos incluso obliga a echar el cierre antes de tiempo y deja en bares y comercios efectos tan devastadores como la gota fría. En este saladar con agua estancada se esconden auténticas manadas. Sin embargo, las armas para combatirlos, los repelentes, se acaban en farmacias y supermercados. Se agotan como la paciencia de los masacrados vecinos. 13 municipios de esta zona se han unido para pedir medidas excepcionales como una fumigación aérea colectiva.