El temor a protestas por la V-21 provocó el cambio del mitin de Sánchez

Protestas en el Forn de la Barraca. / efe/m. bruque
Protestas en el Forn de la Barraca. / efe/m. bruque

El PSPV desestimó el acto al aire libre previsto inicialmente y se decantó por un emplazamiento de 300 personas de aforo

JC. F. M.VALENCIA.

Pedro Sánchez visita hoy Valencia. El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno en funciones protagoniza un mitin en el Complejo de La Petxina. El acto, enmarcado en la precampaña de las elecciones del 10-N, cambió hasta en dos ocasiones de emplazamiento. A finales de la semana pasada se anunció que tendría lugar en el Puerto, junto al Edificio del Reloj. El lunes, a primera hora, se optó por el Teatro El Musical, ubicado en el Cabanyal. Y a media tarde se reveló que sería el Complejo de La Petxina el que acogería la visita del líder socialista.

El cambio de ubicación, de un aforo indeterminado -un espacio abierto al aire libre- hasta el elegido finalmente, de unas 300 personas de aforo, revela un cambio de planteamiento en el acto: de pensar inicialmente en un gran acto a terminar optando por uno mucho más medido, pensando quizá en reservar la gran movilización del PSPV para la campaña electoral.

Pero el cambio de ubicación del acto tiene que ver con otros factores vinculados al malestar generado por actuaciones del Ejecutivo central en la Comunitat. La polémica generada en torno al Forn de Barraca y la ampliación de la V-21, en el que las fuerzas de seguridad tuvieron que intervenir para desalojar a los activistas que trataban de impedir su demolición, y el debate abierto respecto a la ampliación del Puerto de Valencia -con posiciones enconadas respecto a la necesidad o no de una nueva declaración de impacto ambiental- han generado un caldo de cultivo entre grupos vinculados a la izquierda y cercanos a Compromís y Unidas Podemos.

Los socialistas han recibido críticas de sus socios del Botánico por su posición en ambos debates

En redes sociales, el movimiento de oposición a la posición del Ejecutivo central ha corrido como la pólvora y partidos como el que lidera Mónica Oltra han aprovechado la coyuntura para afear al PSOE su falta de sensibilidad con cuestiones vinculadas al medio ambiente y a la conservación del territorio.

Con ese escenario sobre la mesa, plantear la celebración de un gran acto público, con asistencia libre, y con la presencia del líder del PSOE, amenazaba con convertirse con terreno propicio para la convocatoria de protestas. Fuentes del PSPV admitieron ayer a este diario que este factor es uno de los que se tuvo en cuenta a la hora de plantear la decisión de no celebrar el acto en el Puerto Valencia. La dirección del PSPV alegó inicialmente que el cambio obedecía a que el espacio había sido reservado inicialmente para otro cometido, y que la ubicación de los elementos técnicos necesarios para el mitin entorpecería el desarrollo de ambas citas.

Del Puerto se pasó al Teatro El Musical, ubicado en la Plaça del Rosari, en pleno barrio del Cabanyal. Los socialistas eliminaron el riesgo de protestas que conlleva un acto al aire libre, aunque la dirección del partido terminó considerando que celebrar el acto en el barrio que se vería más directamente afectado por la ampliación del Puerto de Valencia también suponía un riesgo innecesario.

De manera que, finalmente, se optó por La Petxina. «Lo importante es si va a volver en campaña electoral», admitió ayer un veterano del partido, consciente de que ese mitin, más alejado de las últimas polémicas, permitirá un esfuerzo de movilización superior.

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